Fue la primera. Este mes cumple cinco años como jefa de estación. Trabajó durante un año en el puesto de mando y reguló el tráfico en Santander, Traslaviña o Sotoscueva, en Burgos. Ahora está en Balmaseda, su localidad natal, cerca de Urko, su hijo recién nacido Bilbao. Basta con escuchar el sonido del silbato para saber que Virginia Izagirre, tiene el temple necesario para ordenar y coordinar; y cuando habla y sonríe descubre un trato amable, indispensable para su trabajo como máxima responsable de la estación de cercanías de Feve en la villa encartada de Balmaseda.
Como mujer, ¿qué opinión le merece la discriminación positiva y la tan traída paridad?
Por una parte está bien porque de alguna forma tenemos que ganar terreno; pero tiene su lado contrario porque tampoco creo que sea bueno imponer unos puestos de trabajo porque sí. Creo que importa más la validez que pueda tener cada persona.
¿Desde cuándo es jefa de estación?
Pues este mes cumplo cinco años como jefa de estación.
¿De casta le viene al galgo?
La verdad es que no. Bueno a mi padre le ha gustado siempre mucho el ferrocarril porque nació frente a los talleres de Balmaseda. Veía bajar los trenes de La Robla y las máquinas de vapor. Incluso ha hecho reproducciones en madera.
¿Entonces?
Fue casualidad. Entré cuando se reabrió la línea de La Robla. En aquel entonces llamaron a unas cuantas personas del Inem y fue todo como...
Y su marido, ¿qué dice?
Le gusta mucho. Es algo muy curioso, porque sale el tema con mucha gente que te pregunta a qué te dedicas y les dices: jefa de estación. La verdad es que es un mundo aparte. Bueno, lo único de lo que te pueden hablar es de los retrasos, los cambios de horario... (sonríe).
La principal cualidad de un jefe o jefa de estación debe ser...
La paciencia. Hay que tener un poco de temple.
¿Y el uniforme tan masculino? Pantalón, gorra, chaleco...
Hay opción de falda o pantalón, pero la falda, no sé yo... Hay momentos en los que tienes que echar a correr para mover una aguja que no cambia y estar allí en el suelo, y estar con falda... Es un poco incómodo. O en las estaciones de mercancías, que andas entre material o tienes que subir y bajar de las máquinas... A mí me ha pasado con actuaciones artificiales que no cambia una aguja y tienes que tirarte a la vía prácticamente.