roma. Novak Djokovic, número tres del mundo, se hizo ayer con el Masters Series de Roma tras derrotar en la final al suizo Stanislas Wawrinka por 4-6, 6-3 y 6-3. El serbio, que definió su último año como de "ensueño" y afirmó que desea terminar como "número uno de la Carrera de Campeones", obtuvo así su primer Masters Series en tierra batida, una superficie en la dijo que ha estado trabajando en los últimos tiempos para preparar mejor Roland Garros.
A falta de Rafa Nadal, la sobriedad del suizo y del serbio mantuvo a los espectadores en un plano discreto, mientras por encima de sus aplausos se escuchaba el cantar de goles de los seguidores del Roma en el vecino Estadio Olímpico. Djokovic, que llegó a la final más descansado que su rival ya que sólo tuvo que jugar un partido completo ante el ruso Andreev, tuvo un juego irregular, con faltas de concentración en ocasiones, reflejados en su mayoría en los 25 errores no forzados, que fueron compensadas, no obstante, por las de Wawrinka.
El suizo logró hacerse con el primer set cuando rompió el servicio de Djokovic en el quinto juego y mantuvo la ventaja hasta el mismo juego del segundo set, cuando la ruptura fue al contrario. En el tercer set, el tenista de Belgrado logró la delantera desde el principio y ya no la dejó. >efe |