roma. A falta de una jornada, el campeonato italiano se puso al rojo vivo. Cuando todo daba a entender que el Inter cantaría el alirón, vio como el modesto Siena le arrancaba un empate en Milán (2-2), lo que unido al triunfo de la Roma (2-1) ante el Atalanta, permite al equipo de la capital situarse a un punto de los interistas.
En la última jornada el Inter visitará al Parma y el Roma hará lo propio ante el Catania; dos conjuntos que se jugarán la salvación, por lo que no podrán especular en ningún momento.
Al Inter le bastaba ganar al Siena, que no se jugaba nada, para adjudicarse matemáticamente el decimosexto scudetto de su historia, con el que enmarcar su centenario. También se adjudicaba el título si empataba con el equipo toscano y la Roma perdía o empataba. Pero nada de ello se produjo.
El partido en el Giuseppe Meazza comenzó con una gran presión local que llevó ya, en el minuto 11, al francés Patrick Vieira a anotar el 1-0. El campo se vino abajo, pues el Inter era entonces campeón. Sin embargo, a la media hora, Maccarone echó un jarro de agua fría al empatar, pero al borde del descanso Balotelli, de 17 años, devolvió la alegría al Inter, al colocar el 2-1. En el minuto 68 llegó la sorpresa al marcar Kharja el empate definitivo. Otro jarro de agua fría sobre una afición interista que además, con la mirada puesta en el Olímpico de Roma, veía entonces ganar al conjunto romano por 2-0.
Todo pudo cambiar en el minuto 78, cuando el colegiado pitó un penalti a favor de Inter. Pero Marco Materazzi vio cómo su disparo lo detenía el portero Manninger, lo que provocó las iras del público que despidió a su equipo con una pitada monumental. |