BILBAO ATHLETIC 0 C. D. lOGROÑÉS 1
BILBAO ATHLETIC: Iago, Bergara, Larrea, Etxeita, Rubio, Adrien Goñi (Min. 70, Beñat), Néstor Susaeta (Min. 54, Angulo), Oinatz, Ramos, Urko Arroyo y Aimar (Min. 54, Ismael López).
C. D. LOGROÑÉS: Emil, Galiano, Machote, Negredo, Raúl García, Candelas, Jorge Campos (Min. 40, Zeki), Jaime, Ubis, Jose (Min. 83, Gallego) y Omar (Min. 65, Toni).
Gol: 0-1: Min. 37; Jorge Campos.
Árbitro: Gómez González, castellano-leonés. Mostró tarjetas amarillas al local Bergara y a los visitantes Negredo, Raúl García, Candelas, Zeki, Ubis y Jose.
Incidencias: Unos 900 espectadores en Lezama.
BILBAO. Salvados por la campana. El Bilbao Athletic cerró la jornada matemáticamente salvado, manteniendo la categoría, beneficiado por el cruce de resultados ajenos de sus rivales. Por lo demás, todo igual. Se despidió de su público con derrota, una vez más. Una derrota sin paliativos ante un rival que no hizo nada del otro mundo más que estar bien posicionado y que incluso en la segunda mitad pareció acomodarse con el resultado mínimo cosechado.
Los del Tato Abadía se mostraron como un equipo más compacto sobre el terreno de juego. Sus jugadores parecían mucho más tensionados que los de casa. Así que los cachorros sufrieron demasiado en la primera mitad. Las novedades que presentaba Kike Liñero en la retaguardia significaron demasiado cambio en un encuentro de tanta importancia. Moya se quedó en el banco y Larrea, cuya posición natural es el lateral derecho, apareció en la izquierda. De defensa central, acompañando a Etxeita, posicionó al centrocampista Eneko Rubio que también parecía fuera de lugar. En la derecha, Bergara. Pronto se vio que el filial flojeaba en defensa. Ubis gozó de dos ocasiones clarísimas para adelantar a los suyos. El Bilbao Athletic también pudo marcar y tuvo en Urko Arroyo su hombre más incisivo; disparó duro desde la frontal y antes del descanso en una de sus especialidades: salida tras regate, pero su duro disparo se le marchó fuera por poco. Los riojanos seguían más entonados. La disposición táctica (4-2-3-1) era similar en los dos bandos, pero los visitantes habían cogido mejor la medida al espacio. Tanto fue el cántaro a la fuente que llegó el mazazo para los rojiblancos. Jorge Campos le ganó la partida a Larrea y con la izquierda definió a la red superando a Iago. En la segunda mitad, los locales se lanzaron al marco contrario. Liñero dio entrada a más mordiente: Angulo e Ismael López. La apuesta era el todo por el todo. La defensa parecía más asentada y el Logroñés se replegó a esperar. Sus salidas eran mortales en busca de un gol que sentenciara el choque. Pero sólo un remate de rebote del desafortunado Ubis que pudo ser el segundo gol. Los visitantes parecieron aflojar y con el pitido final llegaron las noticias de Burgos y Logroño que permitían mantener la categoría a los rojiblancos. Lezama dijo adiós a un año para olvidar. |