osasuna 2 murcia 1
OSASUNA: Ricardo; Azpilicueta, Cruchaga, Josetxo, Monreal; Juanfran, Puñal, Astudillo (Min. 87, Nekounam), Plasil (Min. 63, Vela); Dady y Pandiani (Min. 46, Hugo Viana).
MURCIA: Carini; De Coz, Pignol, Ochoa, Peña; Goitom (Min. 57, Jofre), Mejía, De Lucas (Min. 66, Abel), Aquino; Iván Alonso e Íñigo (Min. 71, Baiano).
Goles: 1-0: Min. 2; Dady. 2-0: Min. 53; Juanfran. 2-1: Min. 91; Abel.
Árbitro: Rodríguez Santiago, castellano-leonés. Amonestó a los locales Monreal, Josetxo y Hugo Viana, y a los visitantes Megía, Íñigo, De Lucas y De Coz.
Incidencias: Reyno de Navarra, ante 18.037 espectadores.
iruñea. Osasuna hizo los deberes ante el Murcia y deberá esperar a la última jornada de Liga para jugarse la permanencia en la máxima categoría. Los entrenados por Ziganda recuperaron la senda de la victoria después de cuatro jornadas consecutivas fatídicas y se reconciliaron con el gol, además por partida doble. La tensión se palpaba en el ambiente desde los primeros compases. La soga del descenso apretaba al once navarro, al que sólo le valía la victoria para seguir soñando, a expensas también de otros resultados que se produjeran en los campos en los que Osasuna también jugó en la intensa noche de ayer.
La batalla se empezó a librar desde el primer minuto. Y no pudo empezar mejor para los rojillos. Ziganda apostó por poner en liza a Dady y Walter Pandiani de salida, y la apuesta no le salió en absoluto mal. El caboverdiano, desaparecido en este tramo final de la temporada, se reencontró con el gol apenas cumplido el primer minuto y adelantó a los suyos al cabecear a la red un rechace que pilló al portero uruguayo Carini adelantado. Osasuna pisaba el acelerador ante un Murcia inofensivo. Pero los navarros jugaban también en otros terrenos de juego. La noche de transistores en Iruñea tuvo sus idas y venidas. Caras largas, ansiedad, alegría, frialdad, coincidiendo con el termómetro de Zaragoza y Almería, ciudades de las que llegaban noticias contradictorias.
Aún así los deberes debían cumplirse primero en Iruñea y el once rojillo empezó a descuidarse ante la escuadra dirigida por Javier Clemente, que empezó a encontrarse más cómoda sobre el terreno de juego según pasaban los minutos. El local Juanfran tuvo en sus botas el 2-0 pero, con todo a su favor, lanzó el balón a las nubes. A partir de ahí, el Murcia, ya descendido a Segunda División, se animó con permiso de Osasuna. De Lucas aprovechó un despiste de la zaga y lanzó un duro chut que repelió Ricardo. La afición castigó a los suyos con los primeros pitos ante el conformismo del once rojillo, algo que para nada gustó a la grada del Reyno de Navarra.
De todas maneras, a pesar de la apatía local, el Murcia apenas creaba ocasiones de peligro. Antes de enfilar el túnel de vestuarios Pandiani buscó fortuna con un disparo que salió desviado. Osasuna mejoró su cara tras el descanso recuperando la intensidad de los primeros minutos. Una mejoría que coincidió con la entrada en el campo del centrocampista portugués Hugo Viana y la marcha del Rifle Pandiani. Ziganda quitó un delantero y reforzó la medular con el luso, que estuvo omnipresente. De sus botas nació el gol de la tranquilidad que tuvo el sello de Juanfran, que cruzó el esférico a la escuadra ante la mirada de Carini, que nada pudo hacer para evitar el tanto.
El meta del conjunto pimentonero estuvo providencial minutos más tarde al desbaratar tres ocasiones consecutivas de los navarros. Con el tiempo cumplido y la afición pendiente de otros escenarios llegó el gol del conjunto entrenado por Clemente. Abel lanzó a la escuadra tras una asistencia magistral del brasileño Fernando Baiano transformando un auténtico golazo que al final no tuvo demasiada incidencia en el resultado final, ya que el Osasuna acabó conquistando una importante victoria que le sirve para respirar pero que debe ser ratificada dentro de una semana en Santander contra el Racing. |