Qué diferencia! No tuvo nada que ver la despedida de temporada que vivimos ayer en San Mamés con la que experimentamos la pasada temporada contra el Levante en aquel partido en el que los leones se jugaban 75 años de historia en Primera División. Lo que entonces comenzó como la última estación de un vía crucis terminó como una fiesta de fin de curso gracias al triunfo rojiblanco sobre el equipo valenciano. Ayer, con un puesto europeo en juego, los hombres de Joaquín Caparrós perpetraron un homenaje al antifútbol. Parecía como que quisieran evitar romper el empate inicial. Sólo tres detalles en noventa minutos son un bagaje muy pobre para un equipo con aspiraciones de volver a mostrar su fútbol por los campos europeos. Eso sí, Athletic y Racing nos devolvieron sensaciones perdidas: las de ver un partido sin nada en juego.
1 La semana negra de Yeste: del supuesto dolor a la expulsión
Está claro que la pasada no ha sido una buena semana para Fran Yeste. El de Basauri la comenzó con su polémico rifirrafe con Joaquín Caparrós cuando le comentó que sentía molestias en un tobillo y el técnico le contestó que como se podía quejar si llevaba toda la mañana andando. El de Utrera mostró su autoridad en la Nueva Condomina y dejó al zurdo en el banquillo. Ayer repitió la operación y sólo echó mano del basauritarra en los cinco últimos minutos de juego. Para colmo, Fran Yeste vio como sus siete días negros se cerraban con la tarjeta roja que le mostró Velasco Carballo con el partido ya acabado y que le impedirá estar en la última jornada liguera que el Athletic disputará en el Sánchez Pizjuán. La directiva deberá tomar las medidas oportunas para que una sanción tan grave, que no venía a cuento en un partido de guante blanco, no se repita.
2 Un doble pivote que debe aportar más al juego creativo
Repitió Joaquín Caparrós el doble pivote con el que el Athletic logró la victoria en la Nueva Condomina y que se perfila como la pareja que llevará la manija en el centro del campo la próxima temporada. Gurpegi y Javi Martínez trabajan a destajo en la zona ancha, alivian la labor de los centrales, pero crean poco juego para sus hombres de vanguardia. Bien es verdad que el de Andosilla está aterrizando tras su dos años de castigo y que el internacional sub'21 lleva una campaña cargada de partidos. Pero en el debe de ambos aparece esa falta de creación exigible a todos los centrocampistas. Será el técnico de Utrera el que deberá buscar el equilibrio con la disposición de unos hombres que creen juego por las bandas, para que los puntas puedan disfrutar de ocasiones de gol. Las mismas que ayer brillaron por su ausencia, sobre todo en la segunda mitad.
3 Noche de despedidas sin posibilidad de decir adiós
La de ayer fue una noche, se supone, que de varias despedidas en rojo y blanco. La de Dani Aranzubia, que ha conseguido prolongar su estancia en Bilbao una campaña más, tras su negativa del pasado verano a ser traspasado; la de Unai Expósito, que ha pasado de disputar 32 partidos en la pasada temporada a ser utilizado en cuatro en el presente ejercicio; la de Luis Prieto, que pese a cuajar un buen partido en la Nueva Condomina no tuvo continuidad ayer en San Mamés y, para colmo, se lesionó mientras realizaba el calentamiento en la banda. Son tres de los hombres que tienen muchas papeletas para abandonar la disciplina del Athletic. Pero no son los únicos. A Tiko y Murillo también les pueden enseñar la puerta de salida de la que ha sido su casa en los últimos años. Más trabajo para una Junta Directiva que debe empezar a pensar en el futuro inmediato. |