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Una de las pinturas de José Ramón Amondarain expuesta en la galería bilbaina. Foto: Oskar Martínez |
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'Punto Ciego', las fisuras del arte de Amondarain
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El artista guipuzcoano emplea la fotografía y la escultura como base para abordar la creación de su pintura.
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Sandra Atutxa
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Bilbao. "Un hacer de la creación y otro de la invención pueden implicarse recíprocamente" tal y como se manifiesta nítidamente en las series y propuestas que integran la exposición Punto Ciego del artista donostiarra José Ramón Amondarain. El creador guipuzcoano fue el elegido para la reapertura recientemente de la galería Windsor de Bilbao (Juan de Ajuriaguerra), una de las salas vascas que suelen acudir a la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid, ARCO.
Amondarain inauguró la galería con la muestra Punto Ciego, una incursión en su personal visión del arte entendido como una lectura donde busca "fisuras" en las obras de otros artistas a los que el donostiarra recurre para impulsar su obra, nunca como un trabajo postconceptual desde la autoría. El artista, que emplea la fotografía y la escultura siempre como una base para abordar su pintura "casi como una trampa, porque el fin último es usarla para hablar de pintura", negó que en su arte busque una especie de apropiación en forma de guiño.
"No quiero llevar más allá estas obras que uso para mis creaciones: las utilizo como un sustrato que intento alternar a la manera de las capas de cebolla", explicó el artista donostiarra.
Sentidos nuevos Amondarain utiliza estrategias creativas basadas en la cita, el extracto, el encuadre, la analogía o la escenificación, y de esta manera invita al espectador a descubrir estractos de representación y de sentidos nuevos.
Como sucede en las obras de esta exposición, cada imagen o cada propuesta escultórica reenvía a otras imágenes. Estas imágenes multan a otras, quedan fuera de lugar o fuera de campo de contexto, pero no fuera de juego", añade el artista.
Estas últimas exploraciones artísticas de Amondarain parecen disponer de una especie de juego de espejo sobre la idea de autoría o sobre su función. La copia incorpora otras aperturas, sea mediante otras transformaciones de la imagen. El creador guipuzcoano basa la exposición Punto Ciego en los trabajos expuestos el año pasado en el Koldo Mitxelena donostiarra en la muestra a la que tituló Sin fin.
José Ramón Amondarain explicó que la idea de Punto Ciego le interesa como un lugar donde "trabajar lo que no sabes, un punto de partida donde intuyes que puedes extraer algo". El artista muestra una singular memoria de arte, una singular puesta en juego con artistas invitados, como es el caso de Jeff Wall, Cindy Sherman, Nan Holding, Oteiza... Parte de sus obras y crea sus propias esculturas o pinturas.
Amondarain mira el mundo de otra manera. Ofrece la posibilidad de robar algo de ilusión a la realidad", puntualizaron desde la galería bilbaina Windsor. |
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