BILBAO. Un consumidor familiar medio gasta en el recibo de la luz entre 30 y 40 euros mensuales, poco más de 1,2 euros diarios. Una familia vasca formada por cuatro personas, una pareja y dos hijos en edad escolar, en un piso de 90 metros cuadrados, sin equipo de aire acondicionado, viene a pagar unos 40 euros al mes en el recibo de la luz, correspondiente a un consumo del orden de los 300 kwh, según fuentes del sector eléctrico. Esta partida no ha subido en la última década y es un 17% inferior a la media de la Unión Europea-15. De hecho, en precios reales ha bajado un 2,4%, con datos de 2007, mientras que el gasóleo se ha encarecido un 113%, siempre con datos de 2007 que no recogen las fuertes subidas de estos últimos meses; el butano, un 61% y el gas natural, un 30%. Por cierto, este último dato explicaría las ventajas de las empresas gasistas frente a las eléctricas.
El desequilibrio entre lo que cuesta generar la electricidad y lo que cobran las compañías por ella en las actividades reguladas es compensado por el Gobierno español mediante el abono a las empresas del denominado déficit de tarifa -que este año, según las previsiones del Ejecutivo, puede alcanzar cerca de los 4.800 millones de euros que se suman a los 3.046 millones de 2006 y a los 1.223 de 2007- por citar sólo los dos últimos ejercicios.
Más déficit Pese a su intención de suprimir el déficit de tarifa, el Gobierno español parece que no se atreverá a aprobar una importante subida de tarifas de cara al 1 de julio, tras la rectificación del ministro de Industria, Miguel Sebastián a sus propios técnicos que pedían alzas del 20%. Razones electorales, antes y ahora, aconsejan a los "políticos" del PSOE no añadir más leña al fuego de la inflación y al depauperado bolsillo de los ciudadanos. Tras no tocar las tarifas en el segundo trimestre del año, el Gobierno español aprobará de cara al uno de julio una subida por encima del IPC pero más cercana al 5% que a los dos dígitos, según los analistas, aunque se le sumaría al 3,3% de subida del pasado uno de enero.
La Comisión Nacional de la Energía (CNE) tiene previsto realizar hoy la propuesta al Gobierno español quien tendrá la última palabra. Sólo en los dos últimos años, el denominado déficit tarifario de las compañías eléctricas españolas (diferencia entre ingresos y costes del sistema) fue de 4.270 millones de euros. Este año, sólo hasta marzo, el déficit alcanzó los 824 millones de euros, nueve veces más, al de los tres primeros meses de 2007.
Antes de las fuertes subidas del precio del petróleo de los últimos meses, un informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), encargado por el Ministerio de Industria, señaló a finales del pasado año que el recibo de la luz que pagan los usuarios domésticos tendría que subir entre un 20 y un 30%, y las condiciones no han cambiado.
El total de costes calculados para el sistema eléctrico (incluyendo costes de producción, de transporte, distribución…) a partir del 1 de enero de 2008 asciende a 24.315 millones de euros.
Para cubrir todos los costes del sistema eléctrico previstos para 2008 con los ingresos vía tarifas, sería necesario aprobar una subida que implicaría crecimientos bruscos de los precios de los consumidores. Aún teniendo en cuenta esa realidad, así como la subida de los precios del petróleo, se contempla una subida de tarifas inferior que no recoge la totalidad de los costes. Paralelamente se reconoce con carácter previo (ex ante) la existencia de un déficit de ingresos de las liquidaciones de las actividades reguladas que asciende a 4.800 millones de euros para el año 2008.
Más costes Aunque los precios de la electricidad en el mercado mayorista han subido un 60% en el primer trimestre hasta 70 euros por megavatios hora (MW/h), la fuerte subida de costes de generación con el barril de petróleo a 120 dólares no ha podido ser compensada con el 3,3% de incremento de tarifas de enero y tampoco podrá hacerse con subidas de poco más del 5%, justo por encima de la inflación, que auguran en el sector tras la intervención del ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Fuentes de los consumidores rechazan de plano subidas de tarifas notables en el actual contexto inflacionario pero la realidad es que el precio de tener la lavadora, el frigorífico, el televisor, el ordenador, y la iluminación disponible en todo momento por poco más de 40 euros mensuales, según reconocen profesores universitarios vascos, es un lujo. La propia Greenpeace aconseja subidas de tarifas y la implantación de tarifas progresivas para evitar que se prime el despilfarro. |