Bilbao. El diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga, se comprometió ayer a no aprobar el acuerdo al que han llegado con la Diputación de Gipuzkoa para el traslado de 25.000 toneladas al año de residuos hasta que éste sea aceptado por las Juntas Generales. Las fuertes críticas por parte de los grupos de la oposición a las "formas" en que se ha dado a conocer el mismo, sin informar previamente a la cámara, llevaron al titular de Medio Ambiente a pedir disculpas por ello y a tender la mano para tener en cuenta sus aportaciones.
Las críticas, que ya hicieron patentes los grupos políticos la semana pasada nada más anunciarse el acuerdo, arreciaron ayer durante la comparecencia de Iosu Madariaga ante la comisión de Agricultura y Medio Ambiente. "Enfado mayúsculo", "irresponsabilidad" o "necesidad de reconducir esta situación" fueron algunas de las frases que la oposición utilizó para expresar su malestar por no haber tenido conocimiento del acuerdo hasta los diputados generales de ambos territorios lo anunciaran en rueda de prensa hace cinco días. "No hemos cuidado lo suficiente las formas de dar a conocer el acuerdo. Entiendo el enfado y lo siento", acabó admitiendo el propio Madariaga.
El diputado de Medio Ambiente fue el primero en tomar la palabra para explicar los términos del acuerdo, un acuerdo "necesario, justo y solidario", que anunció presentaría hoy al Consejo de Gobierno de la Diputación para su aprobación fuera del orden del día y que remitiría después a las Juntas Generales para que éstas opinaran sobre él, aunque por normativa no es necesaria su ratificación.
Sin embargo, y ante las críticas unánimes de todos los grupos de la oposición -Aralar, EB, PP y PSE- y la petición de que el acuerdo se consensúe antes en la cámara vizcaina, Iosu Madariaga acabó comprometiéndose a no llevar a aprobación el acuerdo hasta negociarlo con todas las fuerzas políticas y recoger sus aportaciones.
"No lo llevaré al Consejo de Gobierno hasta que no logre el apoyo del Plan de Residuos", prometió. El Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Bizkaia fue aprobado por la inmensa mayoría de los grupos de la cámara en 2005, tras año y medio de intensas negociaciones. Únicamente votaron en contra de él los tres representantes de EB.
en dos o tres semanas Iosu Madariaga afirmó que irá manteniendo negociaciones con las diferentes fuerzas políticas, aunque descartó la creación de una ponencia específica -como había propuesto el PP-, por no tener entidad suficiente. El proceso, señaló, se iniciará lo antes posible porque "la necesidad apremia" en el territorio vecino y confía en poder ratificar el acuerdo en "dos o tres semanas".
El grupo socialista, que mostró su "enfado mayúsculo", fue uno de los más críticos con la forma en la que se ha gestionado el acuerdo, "poniendo en riesgo" el consenso logrado en torno al Plan de Residuos, denunció su apoderado Joaquín Colmenero. "Nos hemos tenido que enterar por la prensa. Han perdido las formas. El diputado general ha actuado de forma irresponsable al anunciar un acuerdo sin dar los pasos previos", recriminó. Tras "recoger la oferta" del diputado de Medio Ambiente, confió en poder "reconducir la situación" ya que, admitió, "muchos podemos estar de acuerdo en dar una salida lo menos traumática".
La oposición también criticó la "patata caliente", en palabras del juntero popular Arturo Aldecoa, que "el diputado general nos ha pasado: toma la decisión sin contar con las Juntas Generales, queda él como el solidario y los demás somos los insolidarios si no estamos de acuerdo". "Cambien la forma de abordar el asunto, por respeto a las Juntas Generales", exigió.
Iosu Murgia (Aralar) criticó que se vaya a "dañar a otros pueblos" como Igorre o Lemoiz, mientras que Jonatan Martínez, de EB, denunció el "oscurantismo" que ha rodeado este tema. Finalmente, el propio grupo del PNV admitió que "debería haber sido informado de otra forma", según señaló su juntera Nerea Ahedo.
Un convenio gestado en tres días
El diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga, relató ayer la forma en la que se gestó el acuerdo entre ambas diputaciones. Un acuerdo que, según la narración cronológica que realizó, se alcanzó en apenas tres días. Según informó Madariaga a la comisión de Agricultura y Medio Ambiente, las negociaciones comenzaron el pasado lunes, 5 de mayo, y el día siguiente, día 6, su homólogo guipuzcoano, Carlos Ormazábal, le remitió una carta en la que le relataba la "situación límite" en la que Gipuzkoa se encuentra para poder gestionar sus residuos tras el cierre del vertedero de San Marcos y le pedía que estudiara la posibilidad de trasladar 25.000 toneladas de basura a Bizkaia, de la mancomunidad del Bajo Deba, la más cercana al territorio. Sólo dos días después, el jueves 8 de marzo, los diputados generales de Bizkaia y Gipuzkoa anunciaban el acuerdo para ese trasvase. Madariaga también recordó que la única notificación oficial a este respecto la emitió la Diputación el 10 de abril desmintiendo las negociaciones para incinerar basura procedente del vertedero de San Marcos en Zabalgarbi publicadas por un medio de comunicación. >A. Atxutegi |