dublín. El paramilitar protestante Michael Stone compareció ayer ante un tribunal de Belfast acusado del intento de asesinato de los líderes del Sinn Féin, Gerry Adams y Martin McGuinness.
Stone, de 53 años, irrumpió el 24 de noviembre de 2006, armado con explosivos, un cuchillo y una pistola simulada, en el castillo de Stormont, sede de la Asamblea de Irlanda del Norte, donde se celebraba una sesión a la que asistían los dirigentes republicanos.
El suceso provocó la evacuación del Parlamento norirlandés, que debatía la formación de un Gobierno de poder compartido entre el mayoritario y radical Partido Democrático Unionista (DUP), del reverendo Ian Paisley, y el Sinn Féin, segunda formación de la provincia y brazo político del IRA.
Durante una vista preliminar, su defensa había argumentado que todo "fue un montaje artístico" para simular un "ataque terrorista", ya que los artefactos explosivos "no eran viables y "nunca" trató de causar daño a los políticos.
El paramilitar, ahora escritor y artista de poco éxito, es una leyenda viva para los terroristas unionistas desde que en 1988 asesinara, ante las cámaras de televisión, a tres personas que asistían a un funeral del IRA. Pero el verdadero objetivo era, de nuevo, matar a Gerry Adams y a Martin McGuinness. Fue condenado a cadena perpetua y amnistiado. >efe |