Pekín/Madrid. Más de 12.000 personas han muerto a consecuencia del fuerte terremoto registrado el lunes en el suroeste de China, según un nuevo balance del Gobierno, que cifró en casi 19.000 personas sepultadas entre los escombros, tan sólo en la ciudad de Mianyang. En unos 3.600 casos se ha certificado la muerte. Sólo esa ciudad ha registrado 7.395 de los más de 12.000 fallecidos reconocidos en el devastador seísmo.
"La situación es más grave de lo que habíamos estimado anteriormente, y necesitamos más gente aquí para ayudar", declaró el primer ministro chino Wen Jiabao, que se desplazó a la zona del desastre y visitó el centro que coordina los operativos de rescate en la ciudad de Dujiangyan, a un centenar de kilómetros del epicentro.
El seísmo ha destruido 3,46 millones de viviendas y ha obligado a movilizar a 50.000 soldados del Ejército de Liberación Popular.
Durante la noche, numerosas personas intentaron buscar sus pertenencias entre los edificios derrumbados y la oficina sismológica provincial anunció que en la madrugada del martes se registraron más de 1.800 temblores, algunos de ellos de hasta 6 grados de magnitud en la escala abierta de Richter.
Veinticuatro horas después, los equipos de socorro intentaban rescatar ayer martes a centenares de sepultados entre los escombros de hormigón y acero de escuelas, hospitales, fábricas y viviendas.
Aunque las carreteras que llevan a Wenchuan, en el epicentro del seísmo, están destruidas o bloqueadas por desprendimientos de rocas y tierras, unos 1.300 militares lograron avanzar a pie unos 20 kilómetros y trabajaban en el condado de Yinxiu bajo la intensa lluvia en las operaciones de socorro y busca de supervivientes.
Más de 40.000 miembros del Ejército de Liberación Popular (ELP) y de la policía armada, experimentados en las difíciles condiciones del territorio chino, han sido movilizados mientras que 20 aviones militares transportan el personal y el material necesario, según informó la agencia oficial Xinhua.
También han sido desplegados otros seis aviones de las compañías aéreas Air China, China Southern Airlines y China Eastern Airlines para transportar diversos equipos de rescate y material de ayuda de urgencia a las zonas afectadas por el terremoto.
Cabe significar que una fuerte réplica de 6,1 grados en la escala de Ritcher sacudió ayer Chengdú, la capital de la provincia de Sichuan, según informó la agencia oficial china Xinhua. Fue la más fuerte de las numerosas réplicas que está sufriendo la zona desde el pasado lunes.
"La asistencia es la máxima prioridad"
Durante una reunión de alto perfil realizada en la noche de ayer, el presidente chino, Hu Jintao, exhortó a los gobiernos de todos los niveles del país a considerar la asistencia tras el terremoto como la "máxima prioridad". Hu, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCC), presidió la reunión del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del PCCH. En la reunión se hizo un llamamiento expresó al Ejército, la Policía armada y las fuerzas de milicia popular, así como al personal médico, para que se dirijan a las zonas afectadas por el sismo tan pronto como sea posible y realicen todos los esfuerzos posibles para salvar a los heridos y reducir el impacto provocado por el terremoto. En la reunión se pidió se dijo que quienes propaguen rumores para sabotear las actividades asistenciales tras el desastre se enfrentarán las leyes y reglamentos chinos. Durante la reunión se tomó también la decisión de establecer un cuartel general para la asistencia con el primer ministro, Wen Jiabao, a la cabeza y los viceprimeros ministros, Li Keqiang y Hui Liangyu, como subjefes. >Efe