real madrid 73
unicaja 89
REAL MADRID: López (11), Bullock (9), Mumbrú (6), Hervelle (20), Papadopoulos (0) -inicial- Tunçeri (1), Llull (2), Smith (6), Iturbe (0), Reyes (15), Sekulic (3).
UNICAJA: Cabezas (16), Rodríguez (9), Welsch (8), Jiménez (7), Ndong (14) -inicial- Popovic (12), Kus (0), Haislip (8), Gabriel (7), Santiago (8).
Parciales: 22-18, 41-40 (descanso), 52-66, 73-89.
Árbitros: Arteaga, Perea, Guirao. Eliminaron a Tunçeri y Raúl López.
Incidencias: 8.200 espectadores en el Palacio de Vistalegre. madrid. El Unicaja abrió las series por el título dispuesto a romper los pronósticos y postularse como favorito para disputar las semifinales por encima del rey del torneo, el Real Madrid, al que abordó en terreno propio agarrado a una suma de méritos incuestionable. Ahora, los malagueños tienen la oportunidad de sentenciar en su cancha, donde esta temporada han caído todos los grandes.
Y eso que las cosas pintaban mal para el Unicaja con el 14-4 inicial. Ahora bien, si algo distingue a los equipos del italiano Sergio Scariolo es el carácter. El técnico de Brescia inyectó la dosis de solidez que le faltaba a su cinco inicial y cambió el curso de los acontecimientos. El puertorriqueño Daniel Santiago aportó la ración de consistencia que le faltaba al Unicaja y su irrupción volteó el choque.
El Unicaja remontó de la mano del poste antillano y del serbio Marko Popovic, letal en el lanzamiento. El checo Jiri Welsch situó el 22-18 al final del primer cuarto, pero la eliminatoria ya había cobrado otra dimensión. Un triple imposible con tiro libre añadido de Gabriel rompieron el dominio local en plena expansión malagueña (34-38), mientras al Madrid, desatinado desde el perímetro, apenas lo sostenían la clase de Raúl y la brega de Hervelle y Reyes.
El campeón paró el primer golpe, pero mediado el tercer cuarto cayó a la lona después de un 0-12 que el Unicaja forjó en su fortaleza interior y en su excelente defensa. El Madrid y su banquillo se desquiciaron y los andaluces no tuvieron problemas para poner el balón en manos de Cabezas y manejar todo lo que quedaba de partido ante un rival negado: 2 de 19 triples.