GASTEIZ. De algunos autores no había referencias en la colección. De otros, sólo algunas piezas aisladas que necesitaban contextualizarse. Bajo esas dos premisas, el Museo de Bellas Artes de Araba ha realizado 34 adquisiciones en los dos últimos años para unos fondos especializados en el arte vasco del siglo XIX y la primera mitad del XX. "Queremos contar una historia, la nuestra, y para eso tenemos que ir mejorando cada uno de los pasajes", explicó ayer la técnico responsable del centro, Sara González de Aspuru, en la presentación de la exposición que reúne estas piezas y que permanecerá abierta hasta octubre.
Nombres como Díaz de Olano, Gustavo de Maeztu, Panlo de Uranga, Isaak Díez, Jesús Apellániz y Aurelio Vera-Fajardo se encuentran dentro de sus últimas adquisiciones, piezas que abordan un siglo de producción, desde los impulsores de la denominada Escuela Vasca hasta la segunda generación perteneciente a esta corriente.
Se trata de autores, en su mayoría, formados en las antiguas y todavía poderosas escuelas de Artes y Oficios que viajaron a París y Roma para empaparse de la creación artística de su tiempo para después regresar a Euskal Herria y aplicar sus conocimientos a su mundo cercano.
Hay que destacar también entre las incorporaciones a la colección la donación efectuada por la familia Saénz de Tejada de 160 bocetos de trabajos en pintura mural, donde destaca un dibujo de grandes dimensiones, que el autor realizó inspirándose en la Plaza Nueva de la capital alavesa. |