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20 años de fuelle para Herri Maite
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El grupo de acordeones de Durango Herri Maite aún conserva la magia de este instrumento. Este año, celebra sus dos décadas de vida con varios conciertos que culminarán a final de año con una actuación especial en la que espera reunir a todos los que han pasado por la banda.
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I. Gorriti
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EL acordeón, pese lo que pese, ha perdido fuelle en los últimos tiempos en Euskal Herria. Ha sido casi olvidado de las páginas culturales y de las grandes grabaciones, así como casi de las tradiciones más caseras. El grupo de acordeones de Durango Herri Maite conserva, sin embargo, aún la magia de ese instrumento que los vascos han hecho tan suyo desde siglos pasados.
Un grupo de siete personas apostaron inicialmente por él en 1988 y, a día de hoy, otros tantos mantienen el pulso al instrumento ante una sociedad que, aunque lo defiende, le suena quizás más a nostalgia que a presente. Para dejar claro que el grupo está vivo y con ganas de avivar su sonido, este año va a celebrar sus dos décadas de existencia.
La trayectoria musical comenzó en casa del profesor de acordeón Antonio Núñez, quien, al igual que el desaparecido maestro y compositor durangarra Eusebio Bilbao, conocido como El Ciego, impartía clases de este instrumento de viento. Con alumnos de ambos, Núñez soltó amarras en un tiempo en el que el acordeón era un pulmón instrumental que reunía a los vascos en populosas fiestas o al calor de la familia. Era seña de identidad. En marzo de 1988 recibieron los primeros aplausos en su primer concierto.
Poco a poco, los ensayos de fin de semana fueron ampliándose a más acordeonistas. El pico máximo fue de una treintena de músicos. Herri Maite se convertía en una referencia de grupo, quizás el segundo más importante de Bizkaia tras aquella orquesta de Josu Loroño, hoy Orquesta Sinfónica de acordeones de Bilbao. A treinta kilómetros de la capital, bajo las faldas del Anboto y Oiz, el acordeón cogía fuelle, llamaba la atención.
"La orquesta de Josu Loroño se ha llevado a grandes acordeonistas, han sido el referente, pero para un Durango llegar a coordinar a treinta músicos es algo muy importante", valora Mikel Núñez, hijo de aquel Antonio fundador y presidente de la agrupación, y que entró a la formación hace ocho años como pianista.
evolución Eran tiempos de renovación. La transición y enriquecimiento del sonido de Herri Maite con sonidos de piano, flauta o batería y percusiones. La evolución lógica que marcaba la misma sociedad. Han actuado por Euskal Herria y Galicia. Bizkaia es el territorio que mejor les conoce. "Acabamos de salir de un bache. Volvemos a ser siete miembros. Muchos ya son padres y madres y es complicado ensayar el fin de semana", se lamentan. No obstante, recargan pilas con la celebración de los 20 años.
El 14 de junio, el teatro de Durango San Agustín servirá de telón para un concierto especial de bandas sonoras originales con temas como Amelie, West Side Story, Los 7 Magníficos o El Rey León. "Será para todos los públicos", enfatizan. Para aquéllos que amaron el instrumento y para las nuevas generaciones que quizás "se ven más identificados con la trikitixa", argumenta Núñez. El repertorio durará como una película: hora y media.
El acto principal del vigésimo aniversario se celebrará a finales de año. Sus miembros invitan a todas las personas que pasaron por sus filas a que se pongan en contacto con la agrupación. "Queremos recuperar a la mayoría de las personas que pasaron por Herri Maite, que serán unas cuarenta, para tocar algunas obras con ellos en ese acto", informan. Además, tienen intención de que algún coro colabore con ellos en esa jornada tan especial para el recuerdo.
Ese día, aún sin confirmar, volverán 20 años atrás tres miembros actuales y que permanecen desde el primer día: Antonio Núñez, Nerea Zarandona e Idoia Garai. A su lado, les acompañarán José Antonio de Luis, Nuria Bilbao, Elena Txurruka, Mikel Núñez y Nerea Narbaiza. |
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