madrid. La investigación sobre la trama de corrupción en la Policía Local de Coslada (Madrid) continúa y se ha saldado con una nueva detención, la de un ciudadano chino, que no obstante ha sido puesto en libertad y que presuntamente pagó a los agentes por extorsionar al dueño de un negocio de la competencia.
Así lo confirmaron fuentes policiales, que han precisado que el ciudadano chino fue puesto en libertad tras prestar declaración ante la Policía, que le acusa de haber podido cometer un presunto delito de cohecho. El detenido quedó en libertad, pero las fuentes subrayan que con la obligación de comparecer ante el juez que instruye el caso cuando le cite para declarar.
Fuentes de la investigación señalaron que esta nueva detención se produjo a raíz de una de las llamadas que se recibió en el teléfono que ha puesto a disposición de los vecinos de Coslada la Brigada de Policía Judicial para facilitar la presentación de denuncias de quienes hayan podido sufrir algún tipo de extorsión o abuso por parte de los agentes implicados en la red de corrupción policial, a los que asegura una "total confidencialidad".
Las investigaciones están destapando las extorsiones que podría haber cometido la trama de agentes implicados en la Operación Bloque, según las mismas fuentes, que no descartan que se produzcan más detenciones en los próximos días.
Trece agentes municipales de Coslada permanecen en prisión por su presunta implicación en esta confabulación después de que el juez que investiga el caso, Eduardo Cruz Torres, ratificara el miércoles la decisión acordada en un primer momento por los jueces de guardia.
Entre ellos se encuentra el máximo responsable de la Policía Local de Coslada, Ginés Jiménez, y su segundo, Carlos M.G., que ha acusado a su jefe de haber "arrastrado a todos" en el supuesto asunto de corrupción y extorsión a comerciantes y prostitutas.
Jiménez está acusado de los delitos de extorsión, amenazas, prevaricación, cohecho y tenencia y depósito de armas. >efe |