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El lehendakari y Lasa, junto a siete víctimas homenajeadas simbólicamente ayer, entre ellas un padre y varias viudas de agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, una mujer herida en un atentado en Sevilla y la viuda del ex edil socialista Isaías Carrasco. reportaje gráfico: ruben plaza |
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Lasa pide a los partidos que su gran prioridad sea recuperar la libertad de las personas amenazadas
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El lehendakari agradece el apoyo al acto del Kursaal y afirma que la convivencia no puede forjarse desde la amnesia.
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Jone Guindo
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donostia. "Hoy, en Euskadi, la agenda política que es preciso salvaguardar a toda costa es la agenda individual de todas las personas amenazadas". Maixabel Lasa, viuda del ex gobernador civil de Gipuzkoa Juan Mari Jáuregui y directora de la Oficina de Atención a Víctimas del Gobierno vasco, aprovechó ayer el segundo acto de homenaje a las víctimas del terrorismo para enviar a la clase política el nítido mensaje de que su primer objetivo debe ser, más allá de las aspiraciones de cada cual, la "recuperación de la libertad individual" de todos los miembros de la sociedad vasca obligados hoy a vivir con escolta o amenazados.
Para Lasa, el fin del terrorismo debe venir por vías jurídicas y policiales y no basarse en ningún tipo de concesión política, porque "vincular la consecución de la paz a la conquista de un nuevo estatus político es pervertir las reglas del juego democrático". Amedrentarse ante ETA y ceder a sus pretensiones sería, desde su punto de vista, "convertir al lobby terrorista en notario de la situación y condenar a las víctimas a enfrentarse dramáticamente al sinsentido de su dolor y su sufrimiento".
Con su apuesta por mantener una actitud de oposición frontal a la "amenaza colectiva" que representa ETA, Lasa aunó en su discurso el mensaje del Gobierno vasco al que representa y el del colectivo de víctimas del que también forma parte.
Su palabras calaron hondo entre el medio millar de víctimas del terrorismo y los numerosos representantes políticos e institucionales que se dieron cita ayer en el Kursaal de Donostia, en un acto que tuvo un recuerdo especial para las víctimas que se han sumado al nefasto historial de ETA desde el homenaje celebrado el año pasado en el Palacio Euskalduna de Bilbao, entre ellos el guardia civil asesinado el miércoles en Legutiano Juan Manuel Piñuel.
La anunciada ausencia de representantes de la izquierda abertzale oficial, el PP y Covite -aunque algunos miembros de esta asociación acudieron a título individual- no impidió que el acto de ayer se convirtiera, como era el propósito de sus organizadores, en la concentración de víctimas del terrorismo más plural celebrada nunca en Euskadi. Estuvo rodeada, eso sí, de fuertes medidas de seguridad.
hito Por primera vez un evento de este tipo dio también cobijo a afectados por atentados cometidos en Euskadi por los GAL o grupos de extrema de derecha, un hito con el que la Dirección de Víctimas espera avanzar hacia la verdadera reconciliación de la sociedad vasca. Lasa se felicitó por este avance e instó al Estado a hacer lo propio y saldar la deuda "pendiente" de reconocimiento de este sector de las víctimas que en los 70 y los 80 se vieron condenadas a formar parte de "una serie de expedientes x".
Lamentó también el "tiempo áspero" vivido desde el primer homenaje celebrado el año pasado, un período en el que "una vez más la violencia terrorista ha golpeado en el corazón de muchas familias inocentes" como la del propio Piñuel, el ex concejal socialista Isaías Carrasco o los guardia civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero. Alertó, a este respecto, del "grave riesgo de que ante este paisaje de coacción, escoltas y falta de libertad la resignación nos convierta en un pueblo indolente" y "demasiado habituado a convivir con el peligro y con el drama cuando es ajeno".
Aunque no estaba prevista ninguna alocución del lehendakari Juan José Ibarretxe en el acto de ayer, el máximo mandatario vasco no pudo evitar tomar un minuto la palabra para agradecer la presencia de las víctimas en el acto, tras ofrecer a siete de ellas una figura de vidrio de recuerdo. "Estamos hoy aquí para luchar contra el olvido. La convivencia no es amnesia sobre el pasado sino lectura crítica del mismo", aseguró Ibarretxe, quien confió en que las víctimas reunidas ayer sintieran el "abrazo emocionado" de las instituciones y la sociedad vasca.
Como representante de la sociedad civil, el científico y ex consejero del Gobierno Vasco Pedro Miguel Etxenike consideró que el rechazo "sin matices" de la violencia es un "fundamento indispensable de la convivencia en libertad" y declaró que cualquier proyecto que se pretenda alcanzar mediante su uso queda "invalidado" de raíz. "Cualquier proyecto, para ser legítimo, debe estar empapado de convicción democrática", manifestó. |
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