bilbao. Veolia y TCSA son las dos empresas que optan a la gestión del servicio de autobuses de Bilbobus a partir del 1 de agosto y durante ocho años, con una posible prórroga de otros dos. Según ha sabido DEIA, de las cuatro que en un principio se presentaron como candidatas, el grupo catalán Sabur y la empresa guipuzcoana Pesa en unión con Gertec, han quedado fuera de las opciones definitivamente, mientras sigue la pugna entre la multinacional francesa, Veolia, y la actual concesionaria, TCSA.
La primera tiene a favor que pone sobre la mesa una oferta más económica (el 15% más barata) y la segunda la mejor valoración técnica además de la experiencia de los 20 años que lleva gestionando el transporte municipal de viajeros en la Villa. Pero es ahora el Ayuntamiento quien debe decidir cuál de las dos apuestas es la mejor. Habrá que esperar dos semanas para saber qué tiene más peso: los años de trabajo o el ahorro de dinero.
Veolia propone un precio de 4,56 euros por kilómetro útil de servicio en 2008, frente a TCSA que plantea 5,31 euros. En ingresos totales, la horquilla se mueve entre los 36,52 millones de euros previstos para este año por parte de la multinacional y los 41,24 millones contemplados por Transportes Colectivos. Como contrapartida, el actual concesionario es la que ofrece mayores inversiones en mejora del servicio, con 7,9 millones de euros, frente a los 5,6 millones de Veolia.
El debate entre los sujetos involucrados en esta pugna se ven enfrentados. Por un lado, unas fuentes aseguron ayer a este diario que la sociedad francesa está realizando lo que en términos empresariales se denomina dumping, es decir, que sus precios son más bajos que el coste real. Sin embargo, otras fuentes afirmaron que Veolia "se conforma con menos ganancia" y recuerdan que TCSA "ha estado ganando hasta más de 6 millones de euros anuales". Por eso aducen que "el beneficio industrial por viajero de TCSA se eleva a 27 céntimos y el de Veolia a 16 céntimos". "Si cobro a 46 euros la hora y me quedo con 16 céntimos por viajero, es preferible ante alguien que me cobra a 52 y me imputa 27 céntimos por viajero", explican.
El transporte municipal de viajeros de Bilbao representa el 55% de esta sociedad mientras Bizkaibus es el 45% y la concesión de esta última no caduca hasta el año 2012. Fue en 1988 cuando TCSA, por entonces bajo el nombre de TUCSA, un servicio privado con una concesión administrativa. Al parecer, "las deudas contraídas por esta empresa con la seguridad social de 800 millones de pesetas" le llevó a una situación tal, con Gorordo como alcalde y Dimas Sañudo como concejal de Transportes, que el Consistorio decidió intervenir "salvando" a la sociedad.
En otoño de 1988 arrancó Bilbobus hasta que hace cuatro años el Ayuntamiento decidió que había que realizar un concurso público para adjudicar el servicio. Los trámites arrancaron en noviembre con las cuatro empresas como candidatas.
700 empleados Para los más de 700 trabajadores de Bilbobus, el cambio de gestor no supondrá cambios, ya que deberá asumir la subrogación de los empleados y el plan municipal de que el 100% de la flota utilizará el biodiésel como combustible. Por lo menos, esto será así ya que han surgido entre ellos ciertas dudas: "El hecho de que la nueva empresa cobre menos por el servicio no es mejor, porque negociar dinero va a ser más difícil", reconocen ahora que se encuentran en plena negociación del convenio.
Son conscientes de que, si Veolia gana el concurso, la fuerza de los 1.300 trabajadores de TCSA mermará, ya que tendrán que pelear por mejoras en sus condiciones de trabajo los 700 del transporte de Bilbao. Eso sí, piden al Ayuntamiento "que haga púbica cuanto antes" una decisión que "debería haber dado a conocer el día 15 y ya ha retrasado en dos ocasiones". |