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Mesa de redacción
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¿Fútbol o sexo?
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Joserra Cirarda
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UN estudio revela que el 70% de los españoles prefiere ver un partido de fútbol a tener sexo. Una estadística que deja en entredicho toda la fama de latin lover que podía tener el macho ibérico. Claro que es perfectamente explicable si tenemos en cuenta el carácter charlatán y vanidoso de los encuestados. Una relación sexual exige, cuando menos, una entrega y una pasión que debe ser correspondida por la otra parte. Una parte que también juzga y que puede poner en entredicho las cualidades amatorias del protagonista. No ocurre lo mismo en el mundo del fútbol. Ahí todos entienden. Cada uno tiene su equipo ideal, su táctica perfecta para derrotar al rival, su forma segura de frenar a la estrella contraria, su manera estudiada de sacar provecho de la estrategia. Todos son capaces de ganar el partido sin ni siquiera haber saltado al campo y, en muchos casos, sin haber jugado nunca a fútbol. Por ese motivo se creen capacitados para criticar los fichajes que realizan las juntas directivas, las alineaciones que confeccionan los entrenadores y las acciones que protagonizan los jugadores. Nadie tiene ni idea. Sólo ellos saben cómo llegar a ese clímax que representa la victoria. Un clímax que lleva al 88% de los encuestados a reconocer que han besado o abrazado a desconocidos cuando su equipo ha metido un gol. Saben que pueden hablar con la boca grande porque nunca van a ser ni directivos, ni entrenadores, ni jugadores. Y, en consecuencia, nadie va a poder rebatir sus argumentos. En el fútbol son perfectos. En el sexo, quizás no tanto. Por eso es mejor sentarse en el sofá, en el taburete de un bar o en la grada de un campo y criticar, a tener sexo y poder ser criticado. Quizás la estadística cambiaría si hubieran comparado el parchís con el sexo. La elección habría sido del 100% para... el parchís. Comes una y cuentas veinte.
jrcirarda@deia.com |
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