M. United1 - 1 Chelsea bilbao. El zar inglés tardó en ser proclamado. Después de 120 minutos, hubo que recurrir a los penaltis para designar al club que establecería su hegemonía en Europa. El azar, en última instancia, se decantó por el Manchester United. Los diablos rojos conquistaron su tercera corona europea y firman una temporada de ensueño tras alzarse también con el título de campeones en la Premier. El Chelsea, subcampeón en la Liga, no pudo empezar a escribir su página de éxitos en el Viejo Continente, a pesar de que en la segunda mitad fue el claro dominador del partido. Pero la madera, por dos ocasiones, evitó que los bleus se hicieran con su primera Champions. En los penaltis, el destino dio el primer guiño a los londinenses después de que Cristiano Ronaldo, ese gran jugador del que se espera que sea vital en los momentos clave, errase su lanzamiento. Pero el capitán del Chelsea, Terry, también falló en el quinto y decisivo penalti. El destino sonrió finalmente al Manchester, y se alió con Van der Sar que detuvo el disparo de Anelka. El cielo se tiñó de rojo.
En los primeros compases del partido, las defensas se impusieron a las delanteras, Malouda llevaba el peligro al área del Manchester por la banda izquierda e intentaba poner el balón a un Drogba bien vigilado por Viric. El otro gladiador del encuentro, el Bota de Oro Cristiano Ronaldo, dejó su primer detalle de calidad en el minuto 15 cuando dejó atrás a Essien con una bicicleta. Su remate, sin embargo, no llegó a la cabeza de Hargreaves. Los diablos rojos trataban de intimidar a un equipo londinense que hace de la colocación su mejor virtud. Pero el partido no tenía dueño, el dominio era alterno y ninguno de los dos combatientes llegaba con peligro al área contraria. Hasta que en el minuto 26, un servicio de Brown desde la derecha llegó a la cabeza de Cristiano Ronaldo, que saltó como el que más en el segundo palo y con un testarazo impecable batió a Cech.
Los bleus se sacudieron tras el gol. Así, un centro de Drogba para Ballack obligó a Ferdinand a despejar el balón de cabeza, un remate ante el que su guardameta tuvo que sacar una buena mano. Poco después, una contra del United concluyó en una doble ocasión clarísima para establecer el 2-0. Primero, el centro del astro portugués lo remató Tévez de cabeza y lo despejó Cech, después el rechace que llegó a Carrick, quien lanzó un potente disparo, se encontró con una mano magistral del meta londinense. Los de Avram Grant volvieron a espolearse después de esta nueva acción. Y su empeño encontró recompensa al filo del descanso: cuando un disparo de Essien que tocó en la defensa rival, propició que el balón se quedase muerto dentro del área y Lampard, astuto, marcó el tanto del empate.
El empuje y la euforia del gol de la igualada acompañó a los londinenses en el inicio del segundo tiempo. El trío del centro del campo funcionó mejor que en el primer acto y el Chelsea noqueó a los de Old Trafford, que permanecieron impasibles sin salir de su campo. Bailando al son que imponía su adversario. Si bien es cierto que las acciones para ponerse por delante en el marcador no fueron claras hasta que apareció el titán Drogba en el minuto 77 con un impresionante disparo que se estampó en el palo izquierdo de Van der Sar. El Chelsea se gustaba, pero los minutos se esfumaban y el marcador permanecía inalterable. La prórroga era el destino y allí el equipo londinense asestó de nuevo. Lampard se revolvió en el área y a la media vuelta envió el esférico al larguero. De nuevo, perdonó el conjunto de Avram Grant.
Los de Alex Ferguson tuvieron su opción en un chut de Giggs que sacó Terry de cabeza con el portero ya batido. La preocupación se apoderaba de las aficiones de los dos clubes que temían que el mandamás de Europa se decidiese desde la línea de los once metros. En el césped, los 22 jugadores parecían no estar afectados físicamente y se desgastaban en cada balón. En la segunda parte de la prórroga, lleva de imprecisiones, poco se pudo hacer. Los penaltis iban a dictaminar quién reinaría en Europa: el Manchester, el elegido.