BILBAO. Buena parte del sector inmobiliario vizcaino se encuentra abocado a una situación muy complicada en los próximos meses si no consigue el apoyo de las entidades financieras para hacer frente a los compromisos de pago -fundamentalmente derivados del suelo adquirido en los últimos cuatro años-, en un momento que sus ingresos por venta de viviendas han caído en picado ante el parón del mercado.
La promotora Vizcaina de Edificaciones S. A. es la última compañía del sector que se ha visto afectada por las tensiones de liquidez en su tesorería y se encuentra en conversaciones con las entidades financieras para conseguir una refinanciación del pasivo ante los problemas que encuentra para dar salida a nuevas promociones en el mercado dado que los compradores son absolutamente reticentes a pagar los altísimos precios que han llegado a alcanzar los pisos en los últimos años.
Vizcaina de Edificaciones es una promotora controlada en un 54% por el Grupo Urvasco S. A., propiedad del empresario Antón Iraculis, que en los últimos años ha puesto en marcha algunas de las construcciones de viviendas más emblemáticas del centro de Bilbao. Su irrupción en el segmento de vivienda de lujo ha sido posible gracias a la compra de la materia prima, el suelo, de algunos de los mejores solares de la transformación del centro de la capital vizcaina a unos precios que se antojan muy difíciles de amortizar en estos momentos en las viviendas a la venta. Las últimas adquisiciones en el Ensanche bilbaino tienen una repercusión de unos 500.000 euros por piso sólo por el concepto de costes de suelo con lo que es entendible la complicada situación de la compañía que tiene que hacer frente a los pagos del terreno sin poder vender los pisos.
La empresa Vizcaina de Edificaciones S. A. ha levantado en Bilbao, entre otras obras, las Torres de Isozaki, mantiene el proyecto del edificio singular de la plaza de Euskadi a la entrada del puente de Deusto del arquitecto Rob Krier y el edificio del Rag, con un proyecto de Jean Nouvel, que ya está en situación de stand by.
Apoyo bancario Vizcaina de Edificaciones, que trabaja con varias entidades financieras entre ellas La Caixa, está buscando un acuerdo in extremis con la banca que le evite el adoptar medidas más drásticas.
La compañía cuenta con un capital social de 239.250 euros y ha realizado ventas por importe de 25,2 y 44,3 millones de euros en los ejercicios de 2005 y 2006, las cuentas de 2007 todavía no están registradas, con resultados negativos en el citado 2006.
La sociedad mantenía participaciones en otras sociedades como Fincas Abando, Construcciones Sarriko y Canal Euskadi.
Procesos concursales
Algunas promotoras, en especial las que han querido subirse de manera rápida al carro del boom inmobiliario en los últimos cinco años, se encuentran en un momento complicado. La crisis financiera internacional se ha trasladado al Estado español donde la banca ha cerrado el grifo al sector y donde una conjunción de altísimos precios de la vivienda, subida de tipos de interés, -el Euribor está en el entorno del 5%-, y descenso de la confianza general en la economía han paralizado por completo el mercado de venta de viviendas. Obligadas a pagar los préstamos a corto plazo con los que han adquirido el suelo que, hace tres o cuatro años estaba en precios máximos del ciclo, y sin poder obtener los ingresos previstos por venta de pisos, sus tesorerías están sufriendo problemas de liquidez porque, con las excepciones de rigor, los fondos propios de las firmas del sector no están a tono con la magnitud de las operaciones que emprenden, el resultado es que o la banca les refinancia o casos como Urazca y Ereaga, en suspensión de pagos, se van a suceder como ya anticipara el juez Edorta Etxarandio. >X. A.