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Patxi López, con el museo Guggenheim de fondo, posó ayer junto a buena parte de la Ejecutiva de los socialistas vascos. Foto: Efe |
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López basa su hoja de ruta en el referéndum contemplado en el Estatuto de Gernika
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El líder del PSE asegura que cuando sea lehendakari llamará a todos los partidos vascos para lograr un acuerdo.
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Unai Muñoz
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bilbao. Dos días después de que el lehendakari Ibarretxe conociera de boca de un previsible Zapatero que el Gobierno español no va a aceptar "viajes a ninguna parte", el secretario general del PSE, Patxi López, presentó su particular hoja de ruta para contrarrestar la propuesta inicial de acuerdo realizada por el máximo representante institucional vasco. Ante medio centenar de cargos socialistas y en un acto que poco se diferenció de un mitin propio de una campaña electoral, el candidato a lehendakari por esta formación dio a conocer la Propuesta para el diálogo y la convivencia en Euskadi, un plan sin grandes concreciones con el que López pretende alcanzar un acuerdo entre vascos dentro de las reglas que marca la Constitución española y el Estatuto de Gernika ("un pacto entre vascos y el resto de españoles y que no es una serie de transferencias", matizó).
En lugar de la consulta "no vinculante" que, según López, promueve Ibarretxe, el líder del PSE defendió la celebración de un referéndum con todas las consecuencias, aunque no explicó cuáles son.
El recorrido de este plan pasaría por lograr un acuerdo entre los partidos vascos que sea aprobado por la Cámara de Gasteiz, su ratificación en las Cortes Generales y, por último, que los ciudadanos tengan la última palabra, pasos que ya recoge el artículo 46 del Estatuto de Gernika en el título que habla de su posible reforma. En este sentido, López advirtió de que hay que tener en cuenta que "el futuro de nuestro país se construye a partir de lo que se tiene y del suelo que hoy pisamos los vascos", tras señalar que "nuestras reglas del juego" están contenidas en la Carta Magna y en el Estatuto refrendado en 1979. Nada de aventuras, como en los últimos días han recordado por activa y por pasiva Zapatero, De la Vega y Rubalcaba.
Tras lo visto ayer, el PSE calca la estrategia que mantuvo en septiembre de 2003 -también con López como secretario general- cuando bajo el lema Más Estatuto, lanzó una potente campaña para tratar de responder al Plan Ibarretxe, que por aquel entonces era debatido en el Parlamento vasco. "Si el lehendakari propone acabar con el Estatuto, nosotros defendemos lo contrario", aseguraba por aquel entonces un Patxi López que defendía la profundización en el espíritu pactista que presidió la aprobación del Estatuto de Gernika y, por ello, descartaba su modificación.
Aunque el dirigente socialista dijo no tener prisa por saber la fecha de las elecciones autonómicas, adelantó que lo primero que hará "como lehendakari" será convocar a todos los partidos democráticos para buscar un acuerdo "entre vascos" para impulsar el autogobierno y el futuro del país. "No hacen falta más hojas de ruta para imponer el camino, sólo voluntad política para el entendimiento y no buscar el conflicto por intereses electorales", sostuvo el secretario general del PSE, que para sentarse en la misma mesa con el resto de formaciones, presentó cinco principios que deben ser compartidos por todos. Así, destacó el rechazo del terrorismo; el apoyo permanentemente a las víctimas y a los amenazados; deslegitimar política y socialmente la violencia y a los que la respaldan; respetar las reglas del juego democráticas; y que cualquier cambio del actual marco jurídico-político deberá apoyarse en un acuerdo "amplio y transversal", superior al que logró el Estatuto de Gernika.
López -que calificó a Euskadi como "la tierra del diálogo pendiente"- se comprometió a defender en Madrid con "absoluta firmeza" el hipotético consenso que pretende conseguir si llega a Ajuria Enea "para garantizar más bienestar, asentar la convivencia y vivir juntos respetando nuestra diversidad". Sin dejar la capital española, para el dirigente socialista no hubo portazo de Zapatero a Ibarretxe el pasado martes durante la reunión que mantuvieron ambos en La Moncloa, sino que el presidente español tiró de "sentido común" al pedir al lehendakari que lo primero que tenía que lograr "era un acuerdo en Euskadi que representara a una amplia mayoría" de los ciudadanos. En este punto, el líder de los socialistas vascos recordó que el pacto y el acuerdo entre diferentes ha sido la nota predominante en el autogobierno vasco, mientras que el desencuentro ha sido la "triste excepción" durante los últimos años.
el 'raca-raca' de ibarretxe Antes de presentar su propuesta, López subrayó que los socialistas "no nos vamos a resignar a que el raca-raca de Ibarretxe sea la única melodía que escuchen los vascos todas las mañanas". Y, siguiendo el guión que viene manteniendo desde las pasadas elecciones generales, recriminó al lehendakari que no practique el diálogo. "La sociedad vasca no quiere monólogos ni imposiciones. Quiere una Euskadi hecha por todos y no viajes que conducen al precipicio", destacó el dirigente socialista.
En cuanto a la lucha contra ETA, el secretario general del PSE indicó que "seguramente" no habría tanta desmoralización, tanto hartazgo por esta reactivación de la violencia terrorista, si la ciudadanía viera a sus representantes políticos unidos frente al totalitarismo que quiere destruir la democracia y el autogobierno". Así, López suscribió las palabras de Maixabel Lasa en el homenaje celebrado el domingo en Donostia, en las que resaltó que vincular el logro de la paz "a la conquista de un nuevo estatus político es pervertir las reglas del juego democrático".
El PP critica el cambio de rumbo del PSE
Tras conocer los planes de los socialistas, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, aseguró que Patxi López "avanza cada día más en asumir el lenguaje, las fórmulas y los posicionamientos del conjunto del nacionalismo". Según indicó el dirigente popular en un comunicado, el PSE se anula y se neutraliza como alternativa real con su propuesta. "Los socialistas han sucumbido al nacionalismo y a los acuerdos de Loiola y su respuesta al referéndum de Ibarretxe es otro referéndum", subrayó Barrio, que ve a la formación de López "con serias dificultades de no ceder al discurso nacionalista y de no sucumbir a sus planteamientos, a sus estrategias y a sus fórmulas políticas cuando precisamente lo que reclama una mayoría de la sociedad vasca es la puesta en valor de nuestro marco, de la Constitución y el Estatuto de Gernika, que son garantías legales para todos frente a la incertidumbre del desafío planteado por Ibarretxe". >u.m. |
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