BILBAO. Como no podía ser de otra manera, el maestro aprobó la decisión de su fiel pupila. El eurodiputado del PP, Jaime Mayor Oreja, no sólo consideró conveniente la renuncia de María San Gil a presentarse a la reelección como presidenta del PP vasco, sino que tachó de "admirable" su decisión, ya que demuestra que es una dirigente política que "tiene principios y convicciones" al contrario que otros que "no aceptan" la determinación de la líder vasca.
Mayor Oreja debía referirse a los mismos que dicen "no entender" los motivos que han llevado a San Gil a abandonar el liderazgo del partido en Euskadi y que representan, ni más ni menos, la mayoría del PP de Araba y Bizkaia.
Sea como fuere, el eurodiputado y una de las caras más representativas del ala dura del PP no tardó en negar que haya sido él quien asesorara a su delfín. Asimismo, aseguró que tampoco hay una "estrategia perversa" detrás de la decisión de San Gil.
Para sostener sus afirmaciones, Mayor Oreja echó mano de la decisión de San Gil en las pasadas elecciones generales cuando rechazó ir como número dos en las listas al Congreso por Madrid por sus "obligaciones morales" con Euskadi.
A continuación, el ex ministro del Interior con el Gobierno de Aznar insistió en que la dirigente vasca no ha actuado por "motivaciones egoístas", sino porque "estaba convencida de una mala dirección" del partido. En este sentido, Mayor defendió, en la cadena Cope, que la "solución" a la crisis que atraviesa el PP consiste en adoptar una posición común de "no aceptar" el modelo de segunda transición que, a su juicio, alienta el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Una posición común que se antoja difícil no sólo en Madrid, sino también en el País Vasco a tenor de la division que separa al sector afín a las tesis de San Gil y a la mayoría de los populares vizcainos y alaveses que apuesta por el proyecto político de Rajoy.
El portavoz del PP en el Parlamento vasco, Leopoldo Barreda, se resistió ayer a aceptar esta división, aunque admitió que hay discrepancias: "No hay confrontación territorial, no hay distancia entre la militancia y la dirección, pero sí hay discrepancias entre algunas personas".
Respecto a la presentación de candidaturas alternativas a la de Rajoy en el congreso del PP, el dirigente popular indicó que "lo democrático no es que haya 15 candidaturas". "No es más democrático que haya dos candidaturas a que haya una, si lo que no hay es gente que apoye la segunda", agregó. Tras recordar que si alguien quiere presentar una candidatura puede hacerlo y que los requisitos son iguales para todos, denunció que "no se puede decir que no sea democrático presentar una sola candidatura cuando el 90 ó el 95 por ciento del partido está con ella".
REUNIÓN DE LA JUNTA VIZCAINA Por su parte, el presidente del PP de Bizkaia -también alineado con Rajoy-, Antonio Basagoiti, rompió ayer el silencio que ha mantenido los últimos días con todo lo que está cayendo y confirmó que hoy la junta provincial del PP vizcaino mantendrá un encuentro para estudiar la nueva situación creada tras la decisión de San Gil. Basagoiti informará a sus concejales sobre "cómo están las cosas dentro del partido, más allá de lo que les llega a través de los medios de comunicación".
Sobre la presentación de posibles candidaturas a relevar a la líder vasca, señaló que "hay que hablar mucho entre nosotros para perfilar las candidaturas y hacer las propuestas ante los órganos necesarios" Respecto a la posibilidad de que se perfile como uno de los aspirantes a presidente del PP vasco, Basagoiti respondió que "es pronto para hablar de esas cosas". "Yo no estoy en eso, en lo único que estoy es en que el partido esté lo más unido posible", concluyó.
Basagoiti, junto con el presidente del PP de Araba, Alfonso Alonso, Leopoldo Barreda y el sangilista Carmelo Barrio son los nombres que suenan para suceder a San Gil al frente del PP vasco. |