Bilbao. Los máximos responsables de la Formación Profesional vasca admitieron ayer su incapacidad de reclutar a chicas para cursar las ramas industriales de estos ciclos formativos, las especialidades con más salidas en el mercado laboral y con mejores oportunidades para conseguir un empleo de calidad y un buen salario.
En este sentido, el director de Ikaslan de Gipuzkoa, Iñaki Conde, reconoció el déficit de mano de obra que existe en determinadas familias profesionales como la fabricación mecánica o la automoción, donde no se puede satisfacer la demanda de las empresas que generan más puestos de trabajo que trabajadores para cubrirlas. Por ello, desde hace años pretenden denodadamente que la mujer se incorporen a este sector "ya que el porcentaje de mujeres que se forman para este tipo de trabajos es apenas del 10% y hay ramas laborales que sólo estudian el 7%, mientras que el 93% restante son hombres", argumentó Conde. "Hemos llevado a cabo planes para captar alumnas en las zonas más industrializadas, hemos desarrollado campañas en los centros y con las familias para que las chicas se animen, pero sin resultados", admitió. Todo ello a pesar de que el "buen salario" y la "tecnología avanzada" que ofrece la industria son condiciones óptimas que podrían atraer a la población femenina. Sin embargo, las féminas suelen orientar su formación profesional a los servicios y a sectores como la administración, la pedagogía o la imagen.
Las ideas que transmiten los orientadores en los centros y la presión familiar impide romper con los tabúes y con esa visión clásica de la FP como un trabajo de buzo y manos sucias, como sugirió ayer el viceconsejero de Formación Profesional de Gobierno vasco, Iñaki Mujika.
No en vano, la Asociación de Institutos Públicos de Formación Profesional, Ikaslan, reveló ayer que el 85% de los alumnos que estudian Formación Profesional encuentran trabajo entre los dos y cuatro meses próximos a finalizar sus estudios. Los módulos de FP dedicados a la industria, como los de fabricación mecánica, mantenimiento, montadores, electricidad o telecomunicaciones son los que tienen mayor porcentaje de salidas profesionales, siendo, según Mujika, "mayor la oferta que la demanda".
Este problema, en palabras del propio viceconsejero, conllevará que desde 2015 hasta 2018 por cada diez personas que se jubilen sólo habrá seis para cubrir esos puestos de trabajo con lo que peligrará el "relevo generacional".
¿estudias y trabajas? Para paliar esta falta de alumnos, funciona el programa Ikasi eta lan que facilita cursar los estudios de formación profesional tres años en un horario de media jornada para que los estudiantes puedan compaginar los estudios con el trabajo.
Todo ello en un intento de arañar más alumnos a la universidad, ahora que se abre el periodo de prematrículas. Mujika confirmó que los jóvenes que optan por estudiar Formación Profesional son aproximadamente un 48% del total, mientras que el 52% restante decide estudiar una carrera universitaria.
A su vez, Ikaslan lleva cabo el proyecto Urratsbat por el que los centros de formación actúan como semilleros de empresas y se ayuda a los alumnos a crear nuevas empresas ya que se les facilitan las instalaciones y los medios necesarios. Este innovador método de aprendizaje, según explicó Jon Landaluce, director de Ikaslan de Araba, ha propiciado hasta el momento la creación de casi cien empresas desde su puesta en marcha en 1999.
La CAV, experta en 'importar' alumnos
Entre fresadoras, tornos y troqueladoras, la 'importación' y 'exportación' de alumnos es otra de las características que evidencia la calidad de la formación profesional vasca, empecinada en los últimos años en prestigiar este tipo de enseñanza. En total, 1.086 alumnos vascos han realizado prácticas en empresas de 18 países europeos durante tres meses. También jóvenes de Colombia o Chile han escogido a Euskadi como destino para el estudio de estos ciclos formativos por un periodo de un año. En este sentido, cabe destacar las prácticas desarrolladas por sesenta chavales colombianos en centros y talleres vascos. Asimismo, el Departamento vasco de Educación está a punto de firmar un convenio con Chile que permitirá incorporar alumnos de esta nacionalidad que, en un grupo de 500, también se trasladarán a Canadá y Australia. Según el viceconsejero Iñaki Mujika, el "alto nivel de equipamientos y de profesorado", así como la obtención de diversos reconocimientos de calidad como los Isos 9000 o las Q de oro han hecho que la Formación Profesional del País Vasco se constituya como una referencia para el resto de países. >C.L. |