bilbao. Cada vez es más fácil y tentador comprar por internet, desde billetes de avión low coast hasta la cesta de la compra semanal. ¿Pero es seguro o nos jugamos los euros de la cuenta corriente? En principio nada es fiable al 100%, recuerdan Xabier Galán e Iñigo Varea, pero siguiendo dos recomendaciones básicas se pueden adquirir productos y realizar transacciones bancarias sin exponer la nómina a los ladrones informáticos.
"Lo primero en lo que debemos fijarnos es si la web sigue un protocolo seguro y eso nos lo indica el candado que aparece en una esquina de arriba de la página", explican. El candado cerrado o la llave simbolizan que el servidor es seguro, aunque conviene comprobar el certificado de la web que visitamos. El certificado nos indica que la web donde estamos es de quien dice ser: que nadie está suplantando su identidad en una práctica conocida como pishing, causante de cientos de miles de delitos informáticos.
La segunda recomendación es cerciorarnos de que al comienzo de la dirección aparezcan las letras https en lugar de http. El Hypertext Transfer Protocol Secure es un protocolo que codifica los datos enviados y recibidos por el usuario y servidor de forma que nadie más pueda desencriptarlos.
Por último, las entidades bancarias también han añadido sus propios protocolos de seguridad para evitar los robos o, al menos, "ponerles más trabas". Por ello cuando se realiza una transacción bancaria las webs exigen que el cliente introduzca además del número de la tarjeta las tres últimas cifras que aparecen en el reverso y la fecha de caducidad de ésta. En el caso de las transacciones bancarias, las entidades obligan ya a utilizar dos contraseñas diferentes para, una vez más, ponérselo difícil a los programas espías. >g.f. |