la condena de por vida para el asesino en serie francés Michel Fourniret, que pasará a la historia como el ogro de las Ardenas, no podía ser otra en vista de la gravedad de los crímenes. El tribunal de Charleville-Mézieres dictaminó ayer cadena perpetua para él y su mujer, Monique Olivier.
La pena se ajusta casi por completo a la solicitada por la fiscalía. Fourniret, de 66 años y considerado uno de los peores asesinos en serie de Francia, pasará el resto de su vida en la cárcel, ya que la corte rechaza en su fallo la posibilidad de su liberación anticipada.
Para Olivier, de 59 años, el tribunal establece una permanencia mínima entre rejas de 28 años del total de 30 solicitado por la fiscalía.
Entre 1987 y 2003, Fourniret secuestró, violó y asesinó a siete niñas en Bélgica y Francia. Las investigaciones indican, sin embargo, que sus víctimas podrían ascender a quince. Olivier, presente en todos los crímenes, ayudó de forma activa en un asesinato dando pastillas para dormir a una víctima de 17 años para que no se resistiera.
Los dos son "asesinos en serie de sangre fría y crueles como nunca se ha visto en nuestro país", afirmó el fiscal Francis Nachbar en su alegato.
La ola de asesinatos se frenó en 2003 por la suerte de una víctima, una niña de 13 años en Bélgica que pudo huir de la camioneta de Fourniret y anotó el número de la matrícula, lo que llevó a su detención.
El juicio, de dos meses de duración, fue "una difícil prueba" para los familiares de las víctimas. Primero, Fourniret causó la ira de las familias al mantenerse en silencio durante semanas. Exigía declarar sólo en ausencia de público.
Pero cuando empezó a hablar, todo fue aún peor: sus descripciones frías, insensibles y pavorosamente llenas de detalles de los crímenes fueron insoportables para los padres. En ningún momento este hombre, a quien los psiquiatras califican de frío, arrogante y manipulador, mostró señales de arrepentimiento.
La ex enfermera Olivier intentó mostrarse como la víctima de un hombre dominante que sólo hizo lo que él le ordenó. "De todas formas no lo hubiese podido detener", declaró. Por el contrario, Fourniret fue desafiante: puso "notas" a abogados y jueces, los ofendía y calificó al fiscal Nachbar de "vocinglero".
Nachbar se mostró aliviado por el fin del proceso. "Afortunadamente, todo terminó. Tener que escuchar durante dos meses esa letanía de crueldades es más que suficiente", declaró en un comentario poco habitual a la prensa.
El defensor de Fourniret hizo hincapié a su vez en un punto crítico: la Justicia francesa podría haber acabado con sus crímenes años antes si hubiese funcionado mejor la cooperación entre las diferentes instancias.
Fourniret confesó sus crímenes en 2004 a la policía belga después de que su mujer lo acusara. La pareja sabía muy bien lo que les esperaba, pues ya al inicio del juicio ambos dijeron que esperaban "la pena mayor".
El 'ogro de las Ardenas' fue condenado por secuestrar, violar y asesinar a siete niñas con la ayuda de su mujer
En el juicio describió con arrogancia, impasible, los detalles de sus crímenes. Y sin atisbo de arrepentimiento |