aYER se cumplieron cincuenta años del fallecimiento de Juan Ramón Jiménez, y su heredera y nieta Carmen Hernández Pinzón, se lamentaba de que no hubiese ningún acto institucional que recordara la fecha. Desde que en 2006 se creara, desde la Diputación de Huelva, el trienio juanramoniano para conmemorar estas efemérides, "se han hecho exposiciones, y sobre todo publicaciones y reediciones, que es lo que más nos interesa para que se conozca su obra, pero, la verdad, da pena que hoy en el aniversario de su muerte no se haga nada para recordarlo", explicó ayer Pinzón, que cuida del legado del poeta.
Y es que a Juan Ramón Jiménez, que nació en Moguer (Huelva) en 1881, "padre de todos los poetas, del que han bebido todas las generaciones y el que mejor resiste la prueba del paso del tiempo", como reconoce el poeta leonés y antólogo del Nobel Antonio Colinas, todavía no se le conoce bien. "Después de medio siglo de su muerte, podemos decir que han salido muchas reediciones y que hemos adelantado libros, pero queda mucha obra por conocer", comentó Colinas.
"Nuestro empeño es que cada vez se saquen más libros, algo mucho más importante que los homenajes", reconoció Pinzón. Para la heredera del poeta, falta otra parte muy importante por hacer, y es la digitalización de todos los archivos y documentos de Juan Ramón.
manuscritos Urge la digitalización
"Existen alrededor de 200.000 manuscritos, entre el archivo de Puerto Rico y los de aquí, que quedan por digitalizar. Papeles escritos a lápiz por el poeta que con la humedad de Puerto Rico se están perdiendo y es urgente su digitalización", argumentó Pinzón, que aseguró que desde todas las administraciones le dan "buenas palabras" pero que "al final nadie hace nada".
"Si no conseguimos esto con la ayuda de la Administración tendremos que ir a buscar alguna iniciativa privada", añadió.
Juan Ramón Jiménez nació en Moguer y murió en Puerto Rico, adonde llegó con su mujer Zenobia Camprubí tras pasar por Cuba y Estados Unidos en un largo exilio que se inició a principios de 1939, cuando dejaron Madrid. Fue un autor muy prolífico, escribió desde la adolescencia, pero en el Estado, y muy posiblemente a causa del exilio tras la Guerra Civil y de las instituciones oficiales de la época, que no eran muy proclives al poeta, a Juan Ramón prácticamente se le conocía por ser el autor de Platero y yo y de los primeros romances sentimentales.
publicaciones Ni "huraño", ni "antisocial"
Un desconocimiento que se agravó por la falta de publicaciones y que desde hace varios años se intenta remediar con muchos títulos que arrojan luz sobre él y desmienten algunos prejuicios y etiquetas sobre si Juan Ramón era "huraño, antipático, antisocial" y poco amigo de la familia. Es el caso de Ellos, el libro dedicado a su familia y a las "afinidades elegidas", editado por José Antonio Expósito.
Recientemente, ha sido publicado también Juan Ramón Jiménez. Crónica de un Nobel por Alfonso Alegre, que recoge el duro camino que tuvo que seguir el poeta hasta la obtención del Nobel; Visor sigue sacando los 48 libros con toda su obra, y también ha salido Leyenda, su gran proyecto poético. Además, se han conocido los poemas más eróticos escritos por el poeta antes de conocer a Zenobia, y acaba de salir a a la calle un disco-libro con los poemas y canciones dedicados a su madre.
"Hay papeles escritos a lápiz por él que se están perdiendo por el clima de Puerto Rico" |