HAY un antes y un después en la carrera de Bob Dylan cuya frontera la marca Bringing it all back home (1965), un disco que supuso su incorporación a los sonidos eléctricos y que, si bien hoy en día es considerado una obra maestra, en su momento escandalizó a su numerosa comunidad folk (el enojo de su público fue tal que incluso le abucheó durante su concierto en el Festival Folk de Newport). Pero antes de que apareciera Dylan el hereje, el bardo de Minnesota ya había mostrado apenas unos meses antes un anticipo de lo que vendría después, al filtrear con los primeros instrumentos de carácter eléctrico.
Corría el año 1964. Un Bob Dylan convertido en el icono del movimiento protesta gracias al magistral disco The times they are a-changin', comienza a explorar una faceta más introspectiva y menos política para desprenderse, en cierto modo, de la bandera pacifista que enarbolaba. Durante la gira del 63-64, el artista compone once temas de mayor calado sentimental que incorporan a su vez elementos de mayor complejidad lírica y que graba a su vuelta a Nueva York en una sola noche bajo la producción de Tom Wilson. Surge así Another side of Bob Dylan (1964), en el que ya se puede entrever que en Dylan ya no todo es guitarra acústica y armónica. "Tengo que dar trabajo a mis amigos", respondía de forma ingeniosa cuando se le inquiría por esta deriva.
versionados El que probablemente sea el último disco de carácter folk de Bob Dylan, que hoy ofrece DEIA a 9,95 euros dentro de la octaba entrega de la colección de discos y libros que permitirá revisar los mejores momentos de la trayectoria del bardo de Minnesota, contiene temas brillantes como All I really want to do, It ain't Me baby o Spanish Harlem Incident, I don't believe you o My back pages, canciones que han sido posteriormente versionadas por diferentes grupos, incluida la que fuera su amante y principal fan Joan Baez.
En este último y afamado tema, Dylan destilaba poesía en estado puro: "Llamaradas rojas trenzadas en mis oídos / desplegaban trampas altivas acometido por el fuego en caminos llameantes / usaba las ideas como mapas / "pronto nos veremos sobre aristas" / decía orgullosa bajo un ceño inflamado / pero entonces yo era más viejo / y ahora soy mucho más joven". Y qué decir de la no menos poética Chimes of freedom, donde el artista saca su vena más introspectiva, o Ballad in plain D, en el que desmenuza el lado más descarnado de la relaciones sentimentales.
Junto a este disco, DEIA ofrece una nueva entrega de The Bootleg Series que incluye rarezas del músico, con la primera parte del histórico concierto que ofreció en 1964, en plena cumbre como estrella del folk, en la Philarmonic Hall, y que incluye las mejores canciones de su etapa acústica.
'All I really want to do'
No pretendo competir contigo / someterte, engañarte o maltratarte / simplificarte, clasificarte / negarte, desafiarte o crucificarte / todo lo que quiero / es, nena, ser tu amigo.
No, no pretendo pelearme contigo / asustarte o estrujarte / abrumarte o agobiarte / encadenarte o humillarte / todo lo que yo quiero / es, nena, ser tu amigo.
No pretendo frenarte / turbarte, preñarte o encerrarte / analizarte, categorizarte / anularte o anunciarte / todo lo que yo quiero / es, nena, ser tu amigo.
No quiero desdeñarte / acosarte o perseguirte, rastrearte o acecharte / deshonrarte o desplazarte / definirte o confinarte / todo lo que yo quiero / es, nena, ser tu amigo.
No quiero conocer a los tuyos / revolverte o reventarte / seleccionarte o diseccionarte / inspeccionarte o rechazarte / todo lo que yo quiero / es, nena, ser tu amigo.
No quiero burlarte / pasearte, sacudirte o abandonarte / no pretende que pienses como yo / veas como yo o sepas como yo / todo lo que yo quiero / es, nena, ser tu amigo. |