bilbao. La participación de Ezker Batua en el tripartito del Gobierno vasco ha sido uno de los principales caballos de batalla entre los sectores crítico y oficial durante el agitado periodo preasambleario de la coalición de izquierdas. En la primera jornada de la VII Asamblea General de EB, y enfrentado a la tesitura de defender ante los 495 compromisarios su gestión de los últimos cuatro años, el coordinador general de la formación, Javier Madrazo, hizo una encendida defensa de la labor del partido en el Ejecutivo vasco al señalar que, lejos de "limitar nuestro perfil de izquierda, nos ha dado el perfil de una fuerza política con mayor visibilidad, que además de hacer oposición propone alternativas y saca adelante políticas diferenciadoras".
"No quiero eludir este debate", dijo ayer Madrazo. Y no lo hizo, dedicando el grueso de su discurso a este asunto. En la posterior votación en el Palacio Euskalduna de Bilbao, los delegados respaldaron el Informe de Gestión de su último mandato con un 61,84% de apoyos -261 síes, 101 noes y 60 abstenciones de un total de 422 votos emitidos-.
Durante su intervención, el coordinador general defendió que la incorporación de EB al tripartito en 2001 surgió "en un contexto de especial confrontación política" a causa de una entente entre PSOE y PP que "aún tenemos aquí", para lo que puso como ejemplo el veto a un gobierno de progreso en Nafarroa. Agregó que esta decisión "siempre ha estado sometida a debate" y que ha contado con "la confianza de la ciudadanía vasca y el respaldo de los órganos de dirección y la militancia", en concreto con el referéndum que se llevó a cabo en su momento entre las bases de EB.
De cara al futuro, señaló que "una vez más, tendrá que ser la ciudadanía vasca quien con su voto marque cuáles son las preferencias y en qué mayorías de gobierno confía", haciendo así referencia a las próximas elecciones autonómicas.
Negó a su vez que la formación que dirige haya podido ver diluida su personalidad por su trabajo en común con PNV y EA. "Hemos mantenido nuestro perfil y una posición discrepante en aquellos temas en los que no teníamos una posición coincidente, sean la Y, las centrales térmicas, la Supersur...".
Javier Madrazo fue más allá y dijo que "no tenemos ninguna hipoteca con nadie, ni con el PNV por compartir Gobierno en Lakua ni con el PSE por hacerlo en el Ayuntamiento de San Sebastián, ni con Aralar por haber alcanzado un acuerdo de coalición en 2007. Nuestra única hipoteca es con nuestro electorado, militancia y programa". En ese momento, buena parte de los presentes irrumpieron en aplausos.
referéndum Durante su alocución de ayer, Javier Madrazo reconoció que "la izquierda alternativa y transformadora no vive hoy sus mejores momentos en Europa, en el Estado y en Euskadi", una situación que quedó de manifiesto con los malos resultados de las últimas elecciones generales.
Por este motivo, propuso llevar a cabo "un proceso constituyente para una nueva Ezker Batua, le podemos llamar refundación, relanzamiento, reconstrucción...". Se trata, precisamente, de una de las reivindicaciones que han enarbolado los críticos de EB, y que el actual coordinador general asumió abogando por "encontrar el camino que nos ayude a recuperar la confianza de nuestro voto tradicional y fortalecer nuestro proyecto político con nuevas adhesiones".
De forma sorpresiva, la dirección de EB propuso la celebración de un referéndum en el seno del partido que valide el proyecto de ley de consultas, una iniciativa que será votada hoy y que los críticos reprobaron por referirse a "hechos consumados". Ayer fue rechazada la enmienda a la totalidad del documento político presentada por los reformistas por 118 votos en contra, 41 a favor y cuatro abstenciones.
"No estamos en el Gobierno vasco para ganar votos, sino por convicción"
javier madrazo
Coordinador general de Ezker Batua |