bilbao. La conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas continúa siendo el mayor peligro de los jóvenes vascos al volante. De hecho, cerca del 30% afirma haber conducido en alguna ocasión después de haber bebido, según revela una encuesta realizado por el Observatorio Vasco de la Juventud. Además, un 39,1% reconoce haber viajado en un coche en el que el conductor había ingerido sustancias alcohólicas y/o estupefacientes. "Aún así se observa una mejora respecto a años anteriores, pero hay que insistir en campañas de sensibilización y educación vial", valoró el director de Juventud y Acción Comunitaria del Gobierno vasco, Xabier Sánchez.
De este modo, los hombres mantienen actitudes de mayor riesgo en la carretera que las mujeres, ya que el 40,4% reconoce haber conducido tras haber tomado bebidas alcohólicas. Este porcentaje desciende al 16,1% cuando se trata de mujeres. "Los chicos tienen una actitud más relacionada con peligros y consumo, parece que está más unido a sentirse respetado", opinó Sánchez en la rueda de prensa ofrecida ayer.
El informe establece que más del 89% de los jóvenes se muestran más proclives a tomar medidas de seguridad como el uso del cinturón o el casco en los desplazamientos en moto, que a recriminar a un conductor que supere los límites de velocidad o a salir del vehículo si observa que éste se encuentra bajo los efectos del alcohol, algo que haría un 74%.
Los resultados forman parte de una nueva entrega de Tendencias de la Juventud Vasca y aborda la movilidad de los jóvenes: cómo se desplazan; qué tipo de transporte utilizan; cómo entienden la seguridad en la carretera; y qué opinan sobre los problemas derivados de la movilidad, como son la contaminación o los accidentes de tráfico. Los datos se han obtenido a través de 1.400 entrevistas telefónicas realizadas a jóvenes de 15 a 29 años de la CAV durante el pasado año.
Por otra parte, recoge datos acerca del tipo de desplazamiento elegido para trasladarse a su lugar de trabajo. Así, el 59,2% hace uso de su vehículo privado o del de otra persona, un índice mayor que en el caso de la población total. Mientras, el 14,8% opta por andar, frente al 22,3% que hace uso de distintos medios de transporte público. Además, revela que el 60,2% tiene carné de conducir y que el 45,9% posee su propio vehículo. De ellos, el 65,3% asume íntegramente los gastos de mantenimiento, mientras que el 33,2% recibe ayudas de terceros. En cuanto a su compra la mitad de los jóvenes afirma que lo ha pagado en solitario, frente al 32,8% que dice que se lo han comprado y un 13,7% que indica que ha compartido los gastos. El transporte más utilizado es el vehículo privado y destaca el uso del metro, ya que un 36,8% lo usa más de siete veces por semana. "La frecuencia de estos medios revela que la movilidad de la juventud es mayor que en el conjunto de la población", recalcó Sánchez. En función del sexo, el 53,4% de los hombres utiliza vehículo privado, frente al 42,7% de mujeres, mientras que el 60% de las jóvenes se desplaza en transporte público frente a un 44% de varones. |