CREEMOS que no es la primera vez que la fotógrafa Sara Santos (Donostia, 1972) presenta una mirada al desnudo. "Al cumplir una década de trabajo como fotógrafa os presento -indica la autora- una colección de treinta y seis imágenes de mujeres y hombres, personas que han querido desnudarse ante mi cámara. Durante este tiempo, he trabajado diferentes tipos de fotografía, la comercial y la artística y siempre he puesto toda la pasión y perseverancia en la que considero una profesión hecha a mi medida... Fruto de una grata sensación al fotografiar por primera vez a una amiga desnuda, decidí continuar esta temática con la idea de organizar una exposición; esta que os muestro tras año y medio realizando fotografías entre Donostia y Madrid. No es ni mucho menos un proyecto acabado, sino una mirada al desnudo en constante evolución. Agradezco a todas y todos los que han posado ante mi objetivo al haber hecho posible este proyecto".
Mujeres y hombres, generalmente individualizados, de cuerpo entero, o tres cuartos, en su mayoría frontales, de pie, sedentes o tumbados, emergen del blanco y el negro de fondo, para instalarse en el espacio con su belleza joven y natural ante el ojo indiscreto de la cámara.
Y lo hacen además en poses mas naturales que sofisticadas, un tanto sensuales, con miradas ensimismadas e introspectivas, como aislados en el tiempo y en el espacio. Un cuidado blanco y negro en muchos casos, y unos bistros azulados y mimados en otros, hacen el resto. Parece una fotografía sencilla y fácil, pero no lo es. Mirada al desnudo antropológico directa y natural, pero también cuidada y sin artificios.
Los modelos una veces anónimos, y otros reconocibles, de personajes amigos, mediáticos, y de la farándula, son generalmente de carnes prietas, buenas trazas y bien parecidos, destacando algunos cuerpos tanto femeninos como masculinos, bien musculados y macizos.
Ciertamente es mucho lo logrado en este campo tan difícil y oculto por Sara Santos, pero lo importante es lo que está por lograr y plasmar. Y es que es mucho lo que vemos de este tema en libros, revistas y toda clase de folletos. Nosotros creemos que hay buen ojo para la elección de modelos y para la composición, en el resto se necesita complicidad y audacia. Veremos lo que nos depara el trabajo continuado de esta fotógrafa en el tiempo. |