bilbao. Los profesionales de los medios de comunicación olvidaron por un día la falta de corporativismo que tantas veces se les ha recriminado para mostrar su rechazo más rotundo a ETA. La rivalidad por ser los primeros en dar la noticia quedó en un segundo plano. Veinticuatro horas después de que la organización armada atentara contra la rotativa de El Correo en Zamudio, periodistas de toda índole y condición se concentraron frente al teatro Arriaga para advertir a la organización armada de que no cederán al chantaje. El primer perjudicado por la explosión fue el periódico bilbaino, aunque los trabajadores de prensa, radio y televisión que día tras día desarrollan su actividad en Euskadi no quisieron dejar pasar la oportunidad para hacer una defensa sin paliativos de la libertad de información.
Bajo una intensa lluvia y entre un mar de paraguas, decenas de profesionales de los medios de comunicación y responsables de los mismos guardaron cinco minutos de silencio para repudiar la última aparición macabra de ETA. Los encargados de mostrar el sentir de la profesión fueron la presidenta de la Asociación de Periodistas Vascos, Lucía Odriozola, y el portavoz del comité de empresa de BEPSA, Mikel Fernández, que, mediante un comunicado en euskera y castellano, proclamaron el compromiso de todas las personas que trabajan en los medios con las libertades de prensa y expresión, y con el pluralismo informativo.
"Bajo ningún concepto cederemos al chantaje y a la coacción de las bombas. Los medios de comunicación seguiremos trabajando en defensa del derecho a la vida, el derecho a la libertad, sin censura, ni sometimientos a presión alguna", indicaron en el comunicado, donde, además de solidarizarse con todos los empleados de El Correo, hicieron una defensa de la libertad de información: "Todos debemos ser conscientes de que los ataques a trabajadores de los medios de comunicación son ataques a la libertad de expresión y al derecho a la información, piezas fundamentales en las sociedades democráticas".
muestras de solidaridad Antes y después de la concentración, el director de El Correo, Juan Carlos Martínez, recibió muestras de solidaridad de compañeros de profesión, como la del director de DEIA, Enrique Santarén, que junto al director general de este periódico, Iñaki Hernando, quisieron trasladar todo su apoyo al máximo responsable del rotativo atacado en la madrugada del pasado domingo.
A la concentración de Bilbao también acudió una nutrida representación de la clase política como la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao; la portavoz del Ejecutivo de Gasteiz, Miren Azkarate; el presidente del BBB del PNV, Andoni Ortuzar; el portavoz del grupo vasco en el Congreso, Josu Erkoreka; el presidente de EA, Unai Ziarreta; el secretario general del PSE, Patxi López; dirigentes del PP en Euskadi, Antonio Basagoiti y Leopoldo Barreda; la directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Gobierno vasco, Maixabel Lasa; el delegado del Ejecutivo español en la CAV, Mikel Cabieces; y la portavoz de Ezker Batua, Julia Madrazo. También asistieron a la concentración representantes de la patronal vizcaina, como Francisco Javier Azpiazu, y miembros de ELA, CC.OO. y UGT.
La del Teatro Arriaga no fue la única concentración que ayer se celebró en Bizkaia para condenar el último atentado de ETA. En Zamudio, municipio en el que se localiza la rotativa atacada, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, encabezó un acto al que acudieron numerosos vecinos y representantes políticos, entre ellos, la diputada de Cultura, Josune Ariztondo; la portavoz del PP en Getxo, Marisa Arrúe; y el presidente de la fundación Sabino Arana, Juan María Atutxa.
Tras guardar silencio, la primera edil de Zamudio, Sorkunde Ayarza, leyó un comunicado para condenar lo sucedido en la madrugada del domingo y que, media hora antes, había sido aprobado por unanimidad por el pleno del Ayuntamiento vizcaino con los votos de PNV, PSE y EB-Aralar. "ETA, una vez más, ha demostrado que es incapaz de entender que Euskadi es un pueblo plural, donde cabe la libertad de pensamiento, de opinión y de información", señaló la alcaldesa, tras denunciar "un intento más" de la organización armada "de acallar la voz de la sociedad vasca, que este pueblo no va tolerar, como no lo ha hecho nunca". |