bilbao. La Y vasca puede funcionar como los trenes Avant que actualmente cubren recorridos de media distancia entre Madrid-Toledo. Estos servicios enlazan grandes núcleos de población conectados por la red de alta velocidad, con una alta movilidad interna y con viajeros frecuentes, como sucede entre las tres capitales de la CAV, que registran 47.000 desplazamientos diarios. Por lo tanto, la equivalencia del nuevo sistema ferroviario vasco con estos trenes lanzadera que viajan a 250 kilómetros por hora es evidente.
Además de la rapidez, la gran ventaja de estos trenes es que se mueven con tarifas bastante asequibles gracias a sus sistemas de abonos. Por ejemplo, el billete ordinario entre Madrid y Toledo -cuyo trayecto dura treinta minutos- cuesta nueve euros y existen bonos de diez, veinte o treinta, que abaratan aún más el trayecto. Hay que señalar que el tiempo previsto para el recorrido Bilbao-Donostia es de 38 minutos; 28 minutos para el Bilbao-Gasteiz y 34 entre Gasteiz y Donostia.
El precio del billete entre Lleida y Barcelona, otra estrella de este tipo de recorridos, es de 20,40 euros, pero con el abono de 44 viajes -el más usado- puede bajar hasta los 9,38 euros por viaje. "Estos servicios públicos son siempre deficitarios pero por su carácter social son financiados por las instituciones. Por ello, el precio de billete tiene prácticamente un carácter social", explica un portavoz de Renfe. Según estas mismas fuentes, "estas tarifas que manejan los Avant es un precio perfectamente extrapolable al País Vasco porque además la conexión Madrid-Toledo es una distancia con muchos paralelismos".
Se trata prácticamente de unos AVE de carácter regional cuya viabilidad ha quedado plenamente patente. Lo ha demostrado, por ejemplo, la conexión ferroviaria entre Lleida y Barcelona, inaugurada en abril a través de la línea de alta velocidad. En solo un mes, el corredor entre Lleida y Barcelona fue utilizado por 34.930 pasajeros. El trayecto desde la estación de Lleida-Pirineus hasta Barcelona Sants es de unos 70 minutos con estos trenes, que llegan a alcanzar los 250 kilómetros por hora, algo menos que el AVE. Con la línea convencional que circula por las vías de ancho ibérico, los Catalunya Express, el trayecto tarda dos horas y media. Por esta razón, los viajeros destacan fundamentalmente la rapidez y la comodidad del servicio. Sin embargo, en ocasiones se quejan de que pierden más tiempo en el traslado hasta la estación que en el propio viaje.
En este sentido, estos trenes de media distancia, a pesar de contar con altas prestaciones, son más sencillos que los de alta velocidad porque no tienen clase preferente, ni tienen azafatas, ni los asientos son tan lujosos aunque sean igualmente cómodos y prácticos.
Ahora mismo CAF construye en Beasain varias unidades para Renfe que ya se han empezado a entregar y que en el futuro podrían cubrir Donostia-Gasteiz-Bilbao o incluso Donostia-Gasteiz-Burgos o Donostia-Gasteiz-Logroño si fuera Renfe la que explotase la línea. De hecho, están preparados para los dos anchos de vías gracias a que tienen intercambiador de eje.
El éxito de estos servicios está tan contrastado que, por ejemplo, el tren que cubre París-Lyon -que hace el trayecto en veinte minutos- contabiliza tantos clientes que ha sido necesario fabricarlo con dos pisos. |