bilbao. Todas las mujeres embarazadas de la Comunidad Autónoma Vasca(CAV), independientemente de su edad, podrán beneficiarse a partir del próximo mes de septiembre en la sanidad pública del nuevo programa de cribado prenanal del síndrome de Down y otras anomalías cromosómicas. Al implantar las nuevas técnicas Osakidetza quiere llegar hasta el 90% en la detección de las malformaciones y también reducir el número de pruebas prenatales invasivas, como la amniocentesis, que se continuarán realizando en los casos en los que se detecten riesgos a mujeres mayores de 35 años.
Entre las diferentes técnicas disponibles para poner en marcha el programa, Osakidetza ha optado por la prueba combinada del primer trimestre, que utiliza dos marcadores bioquímicos y uno ecográfico (traslucencia nucal) entre las 11 y 13 semanas de embarazo.
El consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, acompañado por la directora de Asistencia Santiaria de Osakidetza, Michol González, y de la directora de Planificación y Ordenación Sanitaria, Marisa Arteagoitia, presentaron ayer en Bilbao el nuevo programa de cribado prenatal que tendrá un coste de más de un millón de euros cada año.
Inclán señaló que las anomalías congénitas constituyen la segunda causa de mortalidad en menores de un año, con un porcentaje entre el 31% y el 33% en el periodo 2000-2005. "En 2005 se detectaron 428 anomalías congénitas en la CAV y, en relación a la mortalidad perinatal, los datos de Euskadi determinan que al menos el 9,6 % de los casos son debidos a anomalías congénitas y otras anomalías cromosómicas.
El síndrome de Down representa el trastorno cromosómico más frecuente, el síndrome malformativo más común y una de las causas más frecuentes de retraso mental. Inclán señaló que en 2005 se detectaron en Euskadi 66 casos de síndrome de Down, de los que 54 casos fueron detectados prenatalmente y 12 casos se diagnosticaron al nacimiento o en el periodo postnatal. De estos 12 casos, nueve lo fueron en madres menores de 35 años.
En lo relativo al diagnóstico prenatal del síndrome de Down, la Comunidad Autónoma Vasca ocupa un lugar "preminente" en el contexto europeo, con una tasa del 80% después de Suiza (92%) y la región de París (90%). Esto, subrayó, se debe en gran medida a que la tasa de detección en mujeres mayores de 35 años es muy alta por la oferta de la amniocentesis.
La prueba de la amniocentesis es un procedimiento invasivo que conlleva ciertos riesgos, como la pérdida fetal que se produce aproximadamente en el 1% de los casos y que, tal y como apuntó el consejero de Sanidad, justifica la necesidad de establecer indicaciones precisas para el mismo.
Por ello, al limitar la amniocentesis a mujeres mayores de 35 años, la mayoría de los casos que no se detectan prenatalmente corresponden a las menores de 35 años. "Osakidetza ha trabajado en la búsqueda de las mejores alternativas para proporcionar una prueba de cribado del síndrome de Down y otras cromosopatías a todas las mujeres embarazadas de Euskadi que fuera eficaz, es decir, capaz de detectar entre el 85 y el 90 % de los casos, y segura, de forma que minimice los efectos secundarios como pérdidas fetales por realización de pruebas prenatales invasivas".
Para el diseño de una alternativa válida para Euskadi han tenido en cuenta el criterio de los ginecólogos, la evidencia científica disponible, las experiencias llevadas a cabo a nivel estatal e internacional y el análisis de factibilidad de su implantación.
otras malformaciones En ese sentido, el responsable de la sanidad vasca señaló que actualmente existen pruebas de cribado prenatal basadas en la determinación de marcadores bioquímicos y/o ecográficos que permiten "acercarnos al 90% de tasa de detección prenatal del síndrome de Down, con una reducción importante de las pérdidas fetales" y evitar la realización de un número considerable de pruebas prenatales invasivas mediante amniocentesis y, con ello, de pérdidas fetales.
Además, estas pruebas detectan otras trisonomías como la trisonomía 13 o síndrome de Patau, del que se dieron cinco casos en 2005, y la trisonomía 18 o síndrome de Edwards (14 casos en 2005).
Por todo ello, el Departamento de Sanidad ha decidido implantar el programa de cribado prenatal de síndrome de Down y otras anomalías cromosómicas a partir de este mismo año, aunque no llegará a todas las embarazadas hasta finales de 2009.
Dentro del Estado español, estas pruebas únicamente se llevan a cabo en Nafarroa y se está implantando su utilización en Asturias. "Osakidetza con el programa mejorará las tasas de efectividad de detección de anomalías y de seguridad en un 90%", sentenció Inclán. |