Tras dos años preparando los trámites para conseguir hacer realidad su sueño de realizar la exposición en la isla de Garraitz, José Pablo Arriaga presenta al público la colección 'Therese' que estará emplazada en la emblemática isla durante los cuatro próximos meses lekeitio. Una obra espléndida en un escenario sensacional. Desde ayer, la isla de Garraitz, o San Nicolás, acoge la muestra escultórica Therese, de José Pablo Arriaga. Una exposición al aire libre a la que la gente puede acudir con libertad de movimientos, lejos de quedar recluida entre cuatro paredes.
Un sitio inusual para una exposición.
Presento esta exposición en Lekeitio justo porque mi viaje partió de aquí, concretamente del muelle de los curas y desde el principio mi idea ha sido poder mostrarlas aquí. Hice un viaje por África, visité catorce países y esculpí una obra de cada uno.
¿Por qué en la isla de Garraitz?
No quería presentar estas obras en un sitio cerrado como un museo para que la gente fuese a ver la obra en sí. Estas obras, en particular, necesitan de un espacio que las enriquezca y la isla enaltece la obra en sí. Para mí, ver todas las obras colocadas sobre ella es un hito personal y estoy muy contento por ello.
La muestra sigue un recorrido
Mi primer contacto con África fue Mauritania y esa es la primera obra que se podrá ver, junto a las escaleras de la isla. El segundo fue Senegal, que por motivos de las mareas ha quedado anegado entre la arena. La ruta está señalizada por señales en troncos y seguidamente se pueden ver Mali, Burkina Faso, Benin, Nigeria, Camerún, Chad, Centroáfrica, Congo,República Democrática del Congo o Therese, Zambia, Namibia y, por último, Sudáfrica.
¿Qué ha querido transmitir con esta muestra?
Resulta fácil decirlo, pero que la gente no vaya a ver obras bonitas o feas, ya que presento unas obras bastante fuertes. Por ejemplo, Therese trata de una niña muerta de tres años. Me gustaría que fuera como leer un cuento y que la escultura fuese como la imagen que explica la acción. No quiero que las esculturas sean las protagonistas, sino las historias sobre la experiencia que viví.
¿Qué objetivo quiere conseguir?
Cumplo un objetivo bastante egoísta con esta exposición. Sobre todo, es otra forma de hablar sobre el viaje que hice por tierras africanas. Un viaje que ha marcado mucho mi vida. Es otra forma de plasmar todo lo que sentí, pero en este caso he plasmado mis sentimientos en forma de elemento físico, en una escultura, como yo lo sé hacer. Todo esto, a mí me dice y me toca mucho y quiero que la gente que vaya a ver la exposición, de una u otra manera, sienta y entienda todo lo vivido en aquella experiencia.
¿Cómo realizó este trabajo?
Cuando estaba escribiendo todo lo que me pasó, me vinieron a la mente las imágenes del viaje y así las estampé sobre papel. Cuando tuve todos los bocetos dibujados, el siguiente paso fue proyectarlos sobre un elemento físico, la maqueta. Y, por último, realicé un fotomontaje con las maquetas en la isla de Garraitz. Directamente me trasladé a la isla y pensé en el sitio adecuado para cada obra. Después de conseguir los permisos correspondientes lo hice a escala grande.