 |
|
|
 |
Mertesacker, Ballack, Friedrich, Frings y Adler realizan estiramientos durante un entrenamiento con la selección alemana. Foto: efe |
|
|
|
Fiabilidad contra convicción
|
|
Fatih Terim sólo tiene dos recambios, uno de ellos, el tercer guardameta, que podría jugar como central o delantero.
|
 |
|
MARTA HERNÁNDEZ
|
 |
bilbao. Alrededor de 2,4 millones de personas originarias o de nacionalidad turca viven en Alemania, la mayoría de ellas en Berlín. Corazón dividido. Ciudad fragmentada. Se espera que medio millón de personas se desplacen hasta la emblemática Puerta de Brandenburgo para ver la primera semifinal de la Eurocopa que enfrenta a Alemania y Turquía. Puerta a la gloria. Abrazo del sueño. La imponente genética alemana, contra la fe y el milagro turco. El pundonor contra el instinto de supervivencia.
Los alemanes, síntesis del fútbol fiable, que siempre construye equipos para ganar, son los máximos favoritos para estar en la final de Viena. El equipo de Joachim Löw se desperezó cuando la soga apretaba y el destino no daba más oportunidades. Las exigencias le obligaron a derrotar a Portugal (3-2), en una exhibición no de fútbol, sino de gasto físico y de máxima eficacia en las jugadas de estrategia. Alemania ha mejorado partido a partido, después de una dubitativa primera fase en la que finalizó segundo de su grupo -por detrás de Croacia -. La fuerza que le da Michael Ballack es fundamental. El capitán germano, ese al que los libros marcan como un perdedor de finales después de quedarse a las puertas de ganar la Liga de Campeones en 2002 y 2008. Pero Ballack confía en revertir la historia. Las frustraciones cosechadas con el Bayer Leverkusen hace seis años y con el Chelsea apenas un mes atrás, se suman a los sinsabores sufridos también con la camiseta de la Mannschaft: no pudo disputar el partido decisivo contra Brasil del Mundial 2002 por estar sancionado y perdió en el último instante con Italia las semifinales de 2006. Ballack es el paradigma de un equipo creado para ganar. Esta noche, Alemania afronta su sexta semifinal de la máxima competición de selecciones, con un balance arrollador: cuatro victorias y una derrota. Ganó en las de 1972 (Bélgica 2-1), 1976 (Yugoslavia, 4-2), 1992 (Suecia, 3-2) y 1996 (Inglaterra 1-1 (tras vencer en los penaltis). La única que perdió fue en 1988, precisamente cuando jugó en casa ante Holanda (1-2), que después fue la campeona.
Alemania ha levantado el trofeo en tres ocasiones (1972, 1980 y 1996), después de haber jugado dos finales más (1976 y 1992). La primera la perdió en la tanda de penaltis, con el checo Panenka como innovador en los lanzamientos, la segunda frente al increíble conjunto danés, que tuvo que concentrar a sus jugadores deprisa y corriendo, después de la expulsión de Yugoslavia.
Frente a los turcos, Alemania podría alinear al mismo equipo que derrotó a Portugal con una única variación, la entrada de Frings por Hitzlsperger. El centrocampista del Werder Bremen tiene muchas posibilidades de volver al equipo titular tras la lesión que le mantuvo de baja ante Portugal.
Así, Löw pondrá a Friedrich, Mertesacker, Metzelder y Lahm; en la defensa; Rolfes acompañará a Frings en el doble pivote; por detrás de Schweinsteiger, Ballack y Podolski, mientras que él único punta será Klose.
Turquía, por su parte, vive en una nube. Después de que tres milagros le permitan estar en las semifinales. Primero, ganó a Suiza en el último suspiro. Después, a la República Checa, también sobre la campana. Y finalmente a Croacia en los penaltis. No obstante, las bajas se han ensañado con la plantilla de Fatih Terim. Las ausencias han hecho bajar de las nubes a Turquía. El seleccionador otomano no puede contar con diez de sus jugadores, entre lesionados y sancionados. Tiene sancionados a su portero titular Volkan Demirel, al defensa Asik y a los delanteros Sanli y Arda Turan. La lista de lesionados no es menor: el capitán Nihat Kahveci quedó fuera de la Eurocopa, mientras Cetin, Metin y Belozoglu están tocados. Ante semejante situación, Terim podría hacer jugar al tercer portero como un jugador de campo. Tolga Zengin podría ayudar al equipo transcurrido el partido haciendo de defensa central o de punta. Por lo tanto, el entrenador turco sólo tendrá dos recambios disponibles. Él y otro jugador de campo.
terim no se lamenta A pesar de todo, el seleccionador turco no se lamenta: "Somos un gran equipo y tenemos jugadores lesionados, pero los que salgan están preparados para todo. Es una evidencia que podemos ganar o perder, pero en nuestra cabeza sólo está la victoria". Terim no descarta nada ante Alemania. "Nada es imposible y siempre tienes que luchar hasta el último aliento, eso hizo Turquía hasta ahora más que un milagro tras milagro", opinó.
Mientras que Löw señaló que "conozco bien la mentalidad turca, es muy fuerte, al igual que su técnico, del cual conozco bien su estilo futbolístico". Además, ensalzó la calidad técnica de muchos de los jugadores de Turquía. |
|