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Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar izaron la ikurriña durante el acto político celebrado ayer en el batzoki de Ondarreta. Foto: jose mari martínez |
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el parlamento vasco aprueba la ley de consulta >
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El PNV emplaza a Zapatero a no suspender la consulta y a implicarse para lograr un acuerdo
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Urkullu trasladará al EBB iniciativas para posibilitar la convivencia política. Asegura que no se dejará condicionar por la "farsa" del voto a favor de EHAK.
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Carlos C. Borra
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getxo. Una vez que el pleno del Parlamento vasco del pasado viernes dio luz verde a la Ley de Consulta, el PNV, como uno de sus principales impulsores, se ha comprometido a gestionar el desarrollo de dicha propuesta con la vista puesta en el 25 de octubre, fecha señalada por el lehendakari Ibarretxe para la celebración del plebiscito entre los vascos. Y lo hará por una cuestión de responsabilidad, para cumplir con sus compromisos adquiridos. La misma honestidad que el presidente del EBB, Iñigo Urkullu, exigió ayer al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, para que no promueva una suspensión inmediata de la consulta y para que se siente a dialogar en pos de la convivencia. En el horizonte acecha el "choque de trenes" preconizado por el propio Urkullu en el caso de que se lleve a cabo el cepillado de una iniciativa aprobada por "una mayoría suficiente de un Parlamento legítimamente constituido".
Así lo recordó ayer el presidente del EBB en un acto celebrado en el batzoki de Ondarreta (Getxo) con motivo de su centenario. En dicho marco señaló que "si el presidente español cree que debe presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional, al menos que no lo haga solicitando la paralización inmediata de la posible celebración de la consulta, que no impida su recorrido".
Arropado por el presidente del BBB, Andoni Ortuzar, y por el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, junto con decenas de militantes y cargos municipales, Iñigo Urkullu apuntó que "es un tiempo de ilusión por lo que supone la aprobación formal del proyecto de ley de consulta presentado por el Gobierno tripartito". Inmediatamente después, resaltó que "el PNV asumirá el tiempo que le corresponde en estos momentos ante la gestión del proyecto aprobado". Una declaración de intenciones en la que también incluyó al presidente español, "en orden a profundizar en un clima de normalización en la convivencia política vasca".
Pero el compromiso de la formación jeltzale irá todavía más allá, y Urkullu anunció la adopción de una serie de medidas concretas que irán encaminadas a posibilitar dicha convivencia política. De esta forma, dijo que en los próximos días "presentaré a los órganos del PNV la reflexión y las iniciativas que correspondan, y cuantas sean necesarias, para habilitar un escenario de solución al problema político". El dirigente jeltzale eludió adelantar en qué consistirán esas medidas, que correrán en paralelo y complementarán el desarrollo del plebiscito, y reiteró su llamamiento a "dejar hacer a los tribunales sin solicitar la paralización inmediata de la consulta, mientras ponemos en marcha iniciativas políticas e institucionales para insistir en un acuerdo político".
voto instrumental Todo este planteamiento tiene un trasfondo añadido consecuencia de la postura que adoptó EHAK en el pleno del viernes, la de apoyar por la mínima el proyecto de ley a pesar de no creer en el mismo, con el fin de propiciar su aprobación y abocar al PNV y al Gobierno español a un choque institucional. Iñigo Urkullu fue taxativo ayer al exponer que su partido rechaza el regalo envenenado que supuso el único voto a favor de los radicales. Tachó por ello el resultado del pleno de "ilusorio", "una farsa" o "el timo de la estampita".
"El de EHAK no es un voto al fondo de la cuestión, que son las dos preguntas contempladas en el proyecto de ley. Es un voto instrumental que pretende debilitar al PNV, condicionar al lehendakari en la gestión del próximo tiempo, tratando de situar al PNV frente a los topes de la Constitución española, intentando buscar la división entre las bases del nacionalismo y sus dirigentes", aseveró Urkullu.
En contraposición a ello, dijo que el partido jeltzale "no se va a dejar arrastrar ni condicionar en su política por las estrategias de ninguna otra formación política". Gestión y búsqueda de un acuerdo para la convivencia en contraposición al conflicto inducido, vino a decir el dirigente jeltzale, un viaje al que invitó al presidente español. |
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