UnA camiseta de tirantes que vale 1,99 u otra que cuesta 48 euros? ¿Cuál es el chollo del siglo? Error. Teniendo en cuenta que la primera se podría desintegrar antes de que termine el verano, la verdadera ganga es la segunda, que está diseñada por Carolina Herrera y tiene un descuento del 60%. Algo inaudito en el primer día de rebajas, pero que se repite, por mor de la crisis, en muchos comercios de Bilbao. "Los precios de este año son como los de las segundas rebajas", coinciden en señalar, a ambos lados del mostrador, clientes y tenderos. Pero con una salvedad. Aún hay tallas.
La crisis ha hecho mella en los monederos, pero los adolescentes son inasequibles al desaliento. "Ama, he visto unos zapatos, pero valen 20 euros", echa el anzuelo una quinceañera en Stradivarius. No parece un gran desembolso, pero su madre, resabiada, no pica el cebo. Frente al escaparate de una tienda deportiva de Licenciado Poza otra mujer intenta convencer a su hijo para que se compre unas zapatillas rebajadas al 60%. "Son muy feas", protesta el chaval, con su mochila de Billabong a la espalda. "Mira, esa es la camiseta que me vas a comprar", deja caer el inocente. "¿Estás delirando?", zanja ella al ver que el niqui todavía vale 23 euros.
Maialen, en cambio, está como una niña con zapatos nuevos. Y no es para menos, porque sólo le han costado 10 euros y ya los lleva puestos. "La semana pasada fiché este bolso y me lo he comprado a mitad de precio", alardea junto a su amiga Ainize, a la que sus 65 euros de presupuesto le han dado para una falda, un jersey, un sujetador, unas bragas, un pantalón, una camiseta, dos pares de pendientes y siete piercings. Cargadas de bolsas, tras recorrerse de arriba abajo la Gran Vía y el Casco Viejo, estas quinceañeras de Ugao-Miraballes aseguran que "los precios de este año son los de las segundas rebajas". No en vano han encontrado camisetas por menos de lo que cuesta un periódico con suplemento. ¿Y la calidad? "No duran mucho, pero para lo que es...", reconocen estas jóvenes, clientas incondicionales de tiendas de ropa asequible, como Bershka.
Junto a un stand de calcetines, en la planta infantil de H&M, dos jóvenes madres, Mari Mar y Emma, aseguran que los mayores descuentos los han encontrado en El Corte Inglés, "donde hay marcas, como Pepe Jeans o Tommy Hilfiger, rebajadas ya al 50%". Algo que "el primer día", subrayan, no es habitual. Tampoco lo es que "haya todas las tallas, incluidas la 38 y la 40". "Se ve que no hay dinero, hay crisis", argumentan, tras pasarse cinco horas -apenas han parado para tomarse un pintxo- pateando tiendas.
Mari Mar y Emma no fueron las únicas que no comieron ayer de cuchara y tenedor. A las tres de la tarde en el Camper de la calle Ercilla había una docena de clientes y en Stradivarius hacían cola para pagar una treintena. Entre montañas de ropa revuelta -sólo la de la nueva colección permanece doblada-, una chica no da crédito al barullo que hay. "No sabes cómo está. Como si fueran las seis de la tarde. Está cebado", cuenta por su móvil, con dos camisetas, un jersey y un vestido colgándole del brazo.
En Cortefiel, donde se anuncian descuentos de hasta el 60% en el escaparate, no hay tanto revuelo. "Se nota la crisis. Esto tenía que estar patas arriba", confiesa Ainara, una de las dependientas, señalando un perchero de ropa femenina perfectamente ordenado.
un chollo de 256 euros La desaceleración económica, que diría Zapatero, también ha dejado rastro en el For de la Gran Vía. "La crisis se ha notado toda la temporada", reconocen Susana y María, dos de las dependientas. Para paliar sus efectos los comerciantes no se han hecho de rogar y han aplicado desde el primer momento jugosos descuentos. "Es el primer día y parecen las segundas rebajas, hay más descuentos. Otros años empezábamos con el 20 o el 30% y este año hay muchas cosas al 50%", constatan.
A diferencia de otras campañas, donde la primera jornada era casi imposible encontrar ropa de firma a mitad de precio, en esta ocasión la hay con rebajas de hasta el 60%. "En las marcas es donde más se notan los descuentos y todavía hay tallas", señala con cierto asombro Begoña, con una bolsa de Purificación García en la mano.
En El Corte Inglés, Rosana da fe, como dependienta, de que este año hay más prendas que nunca de Carolina Herrera al 60%. "Para ser las primeras rebajas se ha puesto bastante descuento. No suele ser lo habitual", dice mientras dobla unas camisetas. A unos metros un vestido que valía 640 euros se vende por 256. "La crisis se nota en todos los lados, los almacenes están llenos". |