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Las aceras anchas invitan a pasear por la renovada calle Karmelo, en la que los vecinos descansan en los nuevos bancos. |
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La Gran Vía de Santutxu
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Después de más de dos años de obras ayer se inauguró la calle Karmelo que conserva dos de los cuatro carriles de circulación que tenía. Aceras amplias, jardines y bancos invitan a pasear.
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Rosa Martín
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El cambio que ha experimentado la calle Karmelo es evidente. Ayer se inauguró con todos los honores, aurresku incluido y presencia de autoridades, además de los verdaderos protagonistas, los vecinos de Santutxu. Las cifras dicen que la inversión ha sido de 1,6 millones de euros, pero en lo que respecta al tiempo de duración de la reforma no acababan de ponerse de acuerdo: según los concejales "no ha llegado a dos años"; para los vecinos "casi tres". Sí coincidían, en que el nuevo aspecto de la calle más céntrica de este barrio era "como el de la Gran Vía de Bilbao", con zonas verdes y con dos carriles de circulación en sentido a Santutxu-Txurdinaga.
Fueron los residentes quienes decidieron el tipo de vía que querían. Unos preferían una plaza peatonal, como la calle Ercilla, otros con tráfico, de hecho un 61% de los encuestados prefirieron devolver el tráfico de vehículos a la calle Karmelo.
Al final, "parece que la gente está contenta con el cambio para bien de la zona", remarcó el alcalde en funciones, Ibon Areso. Sin embargo, admitió que han recibido peticiones de más bancos ya que los hay que "se saturan con el buen tiempo".
La calzada es una plataforma única tipo Gran Vía, una vez que se decidió que hubiese una vía de tráfico. Con ello se posibilita la peatonalización de este espacio para celebrar eventos como carnavales o fiestas patronales y poder instalar actividades como juegos infantiles. Así, "se podría cerrar al paso de vehículos ocasionalmente para convertirlo en el espacio festivo de Santutxu", añadió.
El concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas, hizo "autocrítica" pidiendo "disculpas por no haber acabado las obras antes, pero hay muchas cosas en las tripas de estas calles". En este punto, intervino Areso para aclarar que los retrasos han sido de seis meses. La razón es que, cuando comenzaron las excavaciones para construir el parking subterráneo de residentes que hay bajo el Karmelo y que lleva el mismo nombre, se acometieron las desviaciones de servicios como gas, electricidad, telefonía, etc.
"El problema es que el contratista se encarga de ciertas desviaciones como la canalización de agua, pero hay otras de las que se encargan las propias compañías". El ejemplo fueron Telefónica e Iberdrola cuyas desviaciones se prolongan.
La presidenta del distrito, Nekane Alonso, también estuvo presente: "Como vecina del barrio estoy orgullosa de cómo ha quedado la obra". "Sabemos que han pasado momentos difíciles pero viendo lo bonito que está esperamos que en un futuro se les olviden".
En cuanto al parking, los responsables de la venta de las parcelas apuntaron que las transacciones "van muy mal: 64 vendidas de 159". Justificaron "lo costoso" de estas obras, en referencia a las excavaciones, que disparan los precios de las plazas: 27.000 euros. Estos, los garajes, fueron motivo de protesta entre los vecinos que no faltaron a la inauguración. Se debatían entre las bondades de aceras anchas, ideales para el paseo, y la consiguiente disminución de aparcamiento en la calle que esto conlleva.
Julia Plaza aseguraba que "esto es de ricos y señoritos, y en Santutxu somos obreros -en referencia a la carestía de las parcelas-, es una forma de obligarte a comprar una plaza porque no hay donde aparcar". "Hemos aguantado mucho", decía Carmen que añadía su temor a que la falta de respeto de algunos ciudadanos "ensucie y rompa" el mobiliario urbano recién estrenado.
Los comerciantes con establecimientos ubicados en la zona de las obras se mostraban aliviados por el fin de los trabajos. Y es que aseguraban que han sufrido pérdidas en sus negocios "aparte de la suciedad que entraba en las tiendas". La asociación de estos profesionales se quejó al Consistorio, "pero, caso omiso", decía Natalia tras el mostrador de un local de bisutería.
Las próximas obras que se acometerán serán las reformas de las calles Remigio Gandasegi y Esteban Pernet. Es esta última se sitúa la salida del parking municipal, junto al acceso a dos garajes del edificio de viviendas. "Para entrar tienes que trazar un ángulo recto y no ves si sale un coche y cualquier día tenemos un choque", criticaba Amelio. |
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