bilbao. El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Bilbao, Eduardo Maiz, calificó ayer de "hecho puntual" la presunta extorsión de un policía municipal a un hostelero a cambio de retirarle la sanción con la que le había amenazado por superar el aforo permitido en su local. "En estos momentos no hay ni otros establecimientos hosteleros ni otros policías que implicados en situaciones similares", matizó el concejal.
Admitió que el hostelero, del que se negó a facilitar detalles, "pagó los 3.000 euros" exigidos por el agente. Por eso, el policía ha sido imputado por un juzgado de por un presunto delito de extorsión. También dijo que el policía se encuentra en este momento en una clínica de desintoxicación por problemas de drogadicción "cuestión que le ha llevado a esta situación". El Consistorio ha tomado la primera medida de suspenderle de empleo temporalmente, además de abrirle un expediente interno. Si finalmente se confirma el delito y es condenado, la suspensión será definitiva y perderá la condición de funcionario porque se le aplicarían cohecho y prevaricación como delitos asociados.
El edil no quiso desvelar si ya había un expediente abierto contra el local por esa razón. La investigación se inició hace dos semanas y media cuando se recibió una denuncia anónima por extorsión a un hostelero, pero sin que se precisara ni quien era el agente ni de qué establecimiento se trataba. La Policía Municipal comunicó los datos al juez y tras la investigación correspondiente los agentes identificaron a las víctimas y a los presuntos delincuentes, quienes prestan hoy declaración ante el juez.
Maiz tampoco quiso desvelar si conocían el problema de drogadicción de este agente. Por ello, justificó que este tipo de informaciones son "datos sanitarios", aunque sí precisó que pertenece al cuerpo desde hace casi veinte años y que está "muy bien considerado por sus compañeros".
Ayer por la mañana, el Juzgado de Bilbao encargado de este caso y que ha decretado el secreto de sumario tomó declaración a los testigos y a los imputados: el propio agente y su compañera sentimental, acusada de actuar como "colaborador necesario" para la extorsión realizada. Maiz aseguró que se ha llevado "un disgusto muy importante" como concejal "porque entendemos que la actuación individual de un policía municipal enturbia la figura de la Guardia Urbana".
El sindicato censura al Ayuntamiento
El Sindicato Vasco de la Policía Municipal de Bilbao (SVPE) condenó ayer la actuación irregular de un agente de este cuerpo. En una nota explicativa asegura que el presunto autor padece una "situación personal problemática" como consecuencia de una actuación policial que le provocó una fractura familiar. Por este motivo, el sindicato, aunque no justifica la actuación del agente, manifestó que "se debería haber prestado una particular atención a esta persona para evitar los actos ocurridos y su posterior ingreso en un centro de desintoxicación". Además, los ciudadanos "no dudan de la honorabilidad" de los trabajadores de la Policía Municipal por este hecho aislado, y animó al concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maiz, a que "no se encubran" actuaciones irregulares de responsables municipales, denostando el trabajo de los agentes. >a .G.