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Una joven habla a través de su teléfono móvil, que emite más radiofrecuencia que las antenas colocadas en los tejados. Foto: zigor alkorta |
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Los tejados de Bilbao albergan más de 100 antenas de telefonía, radio y televisión
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81 de ellas son de telefonía móvil aunque se tienen indicios de que hay más.
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Cristina Carcedo
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bilbao. Según el último estudio realizado hace apenas dos meses por profesores de la Escuela de Ingeniería de Bilbao, con datos facilitados por el ministerio de Industria, Comercio y Turismo, la villa cuenta con unas 110 antenas emisoras. De ellas 81 son de telefonía móvil, 16 de televisión y 13 de radio. Pero según Juan Antonio Romo, uno de los profesores de la escuela que confeccionó el listado, "tenemos indicios de que la lista del ministerio no está totalmente actualizada y sabemos de estaciones que no están recogidas". Explica que tampoco están contabilizadas las denominadas antenas de picocélulas "de dimensiones reducidas situadas sobre fachadas, construcciones o elementos integrantes del mobiliario urbano".
Llama la atención la gran cantidad de antenas de telefonía móvil pero tiene una explicación estrictamente técnica: "Las antenas de televisión por la forma en que radian se colocan en los montes y por la tecnología que utilizan necesitan menos cantidad y son más grandes. Por el contrario los móviles requieren más antenas con las que se irradia mucha menos potencia", explica Juan Luis Ordiales, presidente de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicaciones del País Vasco, en sus declaraciones a DEIA.
No se encuentran repartidas de manera simétrica por los tejados de Bilbao, sino que hay distritos que cuentan con un mayor número de antenas de telefonía móvil pese a que no son precisamente los más poblados. Es el caso del distrito de Abando que suma 29 para una población de unos 52.000 habitantes, a diferencia de Rekalde y Basurto, que suman en conjunto unos 80.000 habitantes y cuentan sólo con alrededor de 5 antenas. Este sistema de colocación obedece a un motivo que explica el profesor Juan Antonio Romo. El tráfico en comunicaciones móviles no lo dan los residentes, sino éstos más los transeúntes, "por este motivo en la planificación de los operadores las zonas céntricas se consideran con mayor tráfico y por consiguiente las células son de menores dimensiones, o lo que es lo mismo hay un mayor número de antenas".
Santutxu, el barrio con mayor densidad de población de Bilbao cuenta incluso con asociación antiantenas, aunque según el estudio alberga seis células de telefonía móvil. Para los ingenieros el miedo a esta reciente tecnología es inexplicable "y más cuando convivimos desde hace décadas con antenas de televisión y radio que también transmiten radiofrecuencias y con mayor intensidad", explica Ordiales. El distrito 1, Deusto le sigue a Abando con 14 antenas y después Ibaiondo con 13. Probablemente por ser las zonas de mayor tránsito.
Una de las que más llama la atención por su tamaño es la colocada en el monte Artxanda. En una misma instalación incluyen televisión, radio, radio de servicios locales, ambulancias, radiotaxi... y "produce mucha más radiofrecuencia que las de telefonía móvil", apunta Ordiales. A diferencia de lo que muchos creen tanto bomberos, como policía u hospital tienen sus antenas emisoras en los montes, y no en sus propias instalaciones aunque dispongan de pequeñas emisoras: "Si lo que quieres es controlar a una ambulancia, ésta se va a mover en un radio de varios kilómetros, y se utiliza una radiofrecuencia para abarcar una zona amplia".
cuestión de tendencias Los ingenieros aseguran que la tendencia de los operadores es la de disminuir el tamaño de las células para aumentar la capacidad de tráfico. "Para mejorar la capacidad necesitan aumentar el número de antenas, aunque cada una puede emitir a menor potencia", comenta Juan Antonio Romo. Por otro lado Juan Luis Ordiales añade la individualización de la tecnología, es decir, "un pequeño teléfono móvil para hablar, conectarse a internet, encender el horno etc...", y por supuesto todo lo que implica movilidad requiere la retransmisión vía onda, con lo que el número de células seguirá aumentando en los próximos años. A todos estos cambios se une la llegada de la televisión digital que podría hacer desaparecer las antenas de televisión analógica: "Teóricamente tendrían que quitarlas, aunque no se si se hará", comenta Ordiales.
WI-FI, ¿una tecnología nociva?
Cada vez son más los lugares públicos que cuentan con tecnología WI-FI y prácticamente ningún usuario con ordenador portátil se priva de instalarlo en su casa. Pero muchos desconfían de lo invisible y se plantean dudas sobre las posibles consecuencias de su implantación en las ciudades. La realidad es que el sistema de ondas "es el mismo que el que emiten las antenas de televisión o la radio comercial, son señales de radiofrecuencia", explica el presidente de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicaciones del País Vasco, Juan Luis Ordiales, "lo más probables es que en todas las zonas donde haya WI-FI haya señales de otro tipo mucho más potentes que las que pueda dar esta tecnología", añade. Por el momento Bilbao aún se queda atrás en comparación con otras ciudades europeas. Zonas como la Plaza Nueva ya cuentan con internet sin cables pero aún no alcanza "el nivel de desarrollo de otras ciudades". Determinar si el WI-FI es nocivo o no sería por lo tanto equivalente a determinar si las ondas de televisión y radio lo son también: "Yo tengo WI-FI pero si supone un riesgo o no es cosa de los médicos, no de los ingenieros", asegura Ordiales. >c.c |
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