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Alejo, con gorra aterciopelada y en muy buena forma física y vocal, interpretó un amplio repertorio de las canciones de Tequila. |
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Lingotazos de tequila y locura
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El baile rockero de los hispano-argentinos y el ska pop de Madness cerraron Bilbao BBK Live 08 el domingo. Unas 80.000 personas han disfrutado de estos tres días de música y picnic soleado y pasado por agua, según la organización.
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A. Portero
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LA jornada después del gran diluvio en el Bilbao BBK Live Festival, la última y más rockera del certamen, concluyó con baile. Mucho baile. Y eso que los cuerpos estaban machacados tras tres días trasnochando, comiendo poco y bebiendo o tosiendo mucho. Pero es lo que tiene la música, que, si gusta, resucita hasta a los muertos.
Y no hablamos de Tequila, que siguen bien vivos, aunque hacía 25 años que no habían dado un concierto. A sus 50 tacos, volvieron al 'insti' en el festival de su reunificación. Interpretaron sus clásicos y sacaron nota.
Como Madness, a quien les tocó cerrar de madrugada y con retraso. Dio igual, los pocos que aguantaron disfrutaron de su pop british y de su punto loco y skatalítiko.
Lo de Madness fue una auténtica locura, la prueba de que pocas cosas (y hablo no sólo de artes, sin de otras disciplinas carnales y espirituales) pueden hacer gozar al ser humano tanto como la música. O levantarle cuando está casi muerto.
Como zombies Ahí andábamos, como zombies, alrededor de unos 5.000 supervivientes cuando los británicos, con una multitudinaria formación de 10 miembros, saltó al escenario del festival, para clausurarlo, después de tres intensos días.
Eran ya las 02.00 de la madrugada del lunes y la introducción de uno de sus dos comunicativos y saltarines cantantes, animando al baile, parecía una broma pesada.
"Mueve los pies con el rock steady beat" de Madness, gritó. Y el milagro se produjo. One step beyond, el famoso instrumental de sus inicios, tuvo parte de su culpa. Pero también Embarrassment. Ambas marcaron el devenir de un recital a caballo entre el pop británico de melodías prístinas y la herencia jamaicana del reggae y el ska frenético y loco.
Más británicos que la libra y la Reina Madre juntas, el grupo, trajeado y hasta con bombín, demostró oficio y, para sorpresa de bastantes, un repertorio amplio y que ha llegado a resistir el paso del tiempo.
Más que una Locura divertida Apoyados en una sección rítmica potente, bien coloreada por los metales y con el empuje de sus dos cómicos vocalistas, Madness bordaron My girl, bromearon con el origen español/vasco de la peña, bailaron e hicieron bailar y firmaron un final de recital, corto pero efectivo, sobresaliente.
Y es que tras los cálidos ritmos del ska de Baggy trousers colaron dos gemas pop del calibre de Our house y It must be love, con las que abandonaron el escenario.
Cierto, pero algunos, a las 03.00 de la madrugada, pidieron más. Más música y más canciones. Y se lo dieron. Ahí sonó Madness, la canción, y Pigbag. Hace años que no firman un clásico, pero verles en directo es algo más que una locura divertida.
Antes, el baile lo pusieron los reunificados Tequila. Bueno, lo que queda de ellos tras 25 años de ausencia sobre los escenarios. Aunque sonó raro escuchar a unos cincuentones cantarle a las cosas del insti, el poder de su repertorio, el primero de rock en castellano masivo y con fuste, acaba con cualquier prevención.
Abrieron con Rock and roll en la plaza del pueblo, un clásico imperecedero, a medianoche, con "la gente alucinada", esperando que comenzara el show. Costó, pero el concierto finalmente comenzó.
A pesar de la hora y media de retraso, el público, que combinaba gente de cierta edad y sus propios hijos, se rindieron ante el dúo hispano argentino, con Ariel, tremendo y virtuoso, y Alejo, con gorra antialopecia y en gran forma física y vocal.
Apoyados en unos músicos con imagen y tronío técnico, especialmente el batería guiri, lo tocaron casi todo. De Me voy de casa a Mira a esa chica, pasando por Nena, las divertidas El ahorcado y Mrs Jones, la disco Quiero besarte o Dime que me quieres.
Ariel, en plan Keith Richards, tuvo su momento Jagger y se atrevió a homenajear a Moris con un Sábado a la noche algo deslucido.
Mejor sonaron los finales Salta, a ritmo ska; Me vuelvo loco; o Necesito un trago.
Simple, divertido, comercial y rockero. Sinónimos de Tequila, que se mostraron mucho mejores músicos que antaño. Que el tiempo no los cambie.
Casi 80.000 personas
El Bilbao BBK Live 08, que se recordará como el del barro, concluyó con las expectativas de la organización cumplidas. El balance de la promotora vasca Last Tour International, organizadora del festival con la colaboración del Ayuntamiento de Bilbao y la entidad bancaria vizcaina, cifra en casi 80.000 las personas que han disfrutado de estos tres días de música y picnic soleado y pasado por agua, según la jornada. El viernes, día de la apertura, acudieron a la cita de Kobeta 35.458 personas. 28.121 personas desafiaron a la lluvia y al frío que azotó Kobetamendi durante buena parte de la segunda jornada del festival, para ver a R.E.M, Lenny Kravitz y a The Prodigy, entre otros, en directo. La última jornada, la del domingo, congregó a alrededor de 16.231 aficionados, que disfrutaron de las actuaciones de Madness, Tequila, Riders On The Storm y ZZ Top, entre otros. Así pues, en total y según los datos de la organización, 79.810 personas han visitado las campas de Kobetamendi para disfrutar de las diversas actuaciones que se han desarrollado a lo largo del fin de semana. >aNDRÉS pORTERO |
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