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Crítica política y acoso personal
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Zornotzako EAJ-PNVko URI BURU BATZARRA
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El próximo 11 de agosto se van a cumplir 101 años de la creación de la primera organización municipal de EAJ-PNV en Amorebieta-Etxano y la inauguración de su primer batzoki. EAJ-PNV ha navegado por los acantilados de dos dictaduras de las que ha sido foco de agresión preferente; ha superado cuarenta años de un régimen cruel como pocos. Y hoy sigue siendo principal fuente de las iras de quienes utilizan la violencia como medio para la consecución de pretendidos fines políticos.
En los últimos tiempos, los zornotzarras venimos sufriendo una sucesión de ataques que no podemos dejar de denunciar y condenar. Las amenazas, pasquines, pintadas contra instituciones y cargos públicos, ataques a nuestra sede y alderdikides, caso del alcalde y concejales, van adquiriendo cierto grado de normalidad entre nosotros. Pero este comportamiento no sólo castiga a nuestro partido y a sus representantes, sino a todo el pueblo, bien porque el mobiliario urbano se convierte en arma arrojadiza, o porque su medio de locomoción se ve inmerso en prácticas de guerrilla urbana, o sencillamente porque la imagen de su pueblo, que con orgullo mantiene allí donde va, queda vilipendiada por las actuaciones de los de siempre, que aprovechan cualquier acto para imponer una forma de ver la realidad que ni es compartida por la vecindad ni por supuesto es reflejo de la misma.
La izquierda abertzale oficial confunde la crítica política, totalmente legítima, con el acoso personal, la presión y el chantaje. A falta de proyectos viables e iniciativas democráticas y pacíficas, y lejos de propiciar escenarios de distensión y respeto, alguien ha decidido activar mecanismos de acoso, amenaza y presión.
Sumida en el cinismo, la izquierda abertzale oficial practica a partes iguales el victimismo y el doble juego. No tiene representación municipal porque a quien confeccionó sus planchas electorales no le interesó. Bastaba con repetir los nombres presentados cuatro años antes para pasar ese filtro legal, impuesto por los poderes del Estado. Pero convenía la estrategia de la confrontación, como ocurrió el pasado 12 de julio, donde la ilegalizada Askatasuna convocó una concentración a favor de los presos, a sabiendas de que, vistos los precedentes, la única respuesta posible era su prohibición. Dos horas más tarde, la inocua Sustraiak elkartea organizó un concierto de rock por el mismo motivo, que transcurrió sin incidentes. Se convocó a su gente para la bronca y el enfrentamiento pero cuando interesó, se le proporcionó sus buenas dosis de diversión. Son dos caras de la misma moneda.
Al celebrar nuestras fiestas patronales, quienes están tan sobrados de odio como faltos de razón calientan el puchero y la estrategia se repite de forma machacona: victimismo y cinismo a raudales. Quien veja e insulta reclama el diálogo, quien intimida y amenaza reclama la paz.
EAJ-PNV ha manifestado una y otra vez su disposición al diálogo y a la búsqueda de soluciones. Pero para ello el respeto a las personas es requisito indispensable, requisito que no se cumple por quienes se instalan en la estrategia de la intimidación y la violencia.
El compromiso inequívoco con la defensa de los derechos humanos de todas las personas y la apuesta por el reconocimiento efectivo de los derechos colectivos que como pueblo nos corresponden, han sido y seguirán siendo guías estratégicas de nuestra acción política como EAJ-PNV. Podrán empeñarse en el intento, pero saben muy bien que no nos van a desviar de la dirección y objetivos marcados como partido.
La izquierda abertzale oficial confunde la crítica política con el acoso personal, la presión y el chantaje
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El respeto a las personas es requisito indispensable y no se cumple por quienes se instalan en la estrategia de la intimidación y la violencia |
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