Donostia. El Juzgado de Instrucción número uno de Iruñea acogió ayer el inicio del proceso judicial por el asesinato de la irundarra Nagore Lafagge, de 20 años, el 7 de julio en la capital navarra. Los primeros testigos relacionados con este homicidio comenzaron a prestar declaración ante la juez y aseguraron que Nagore y su presunto asesino, José Diego Yllanes, no se conocían antes de marcharse juntos al domicilio del joven en Iruñea.
Las declaraciones comenzaron sobre las 10.30 y se prolongaron hasta las 15.00 horas. Según pudo saber este periódico, la juez solicitó unas testificaciones "muy detallistas y largas" para poder reconstruir los hechos que se sucedieron en la madrugada del 7 de julio, en las fiestas de San Fermín, desde que Nagore se encontró con su presunto homicida hasta que se les perdió la pista.
A lo largo de la mañana, fueron interrogadas tres amigas de la víctima y un compañero del detenido, que fueron las últimas personas que vieron con vida a Nagore. Según estos testigos, la actitud que mostraron ambos implicados hace suponer que no se conocían previamente, a pesar de que los dos trabajaban en la Clínica Universitaria, él como médico residente de Psiquiatría y ella de becaria en Oncología como alumna de segundo curso de Enfermería. Los declarantes aseguraron que ambos coincidieron casualmente en el barrio de Iturrama de Iruñea.
Una compañera de Nagore que declaró como testigo protegido por petición propia, dada la estrecha relación que mantenía con la fallecida, coincidió con Nagore a las 7.45 horas del 7 de julio, antes de que ésta acompañara al acusado hasta uno de los pisos que su familia tiene en las proximidades de la zona hospitalaria. Allí, según la investigación, Nagore fue estrangulada.
Según la defensa, en las declaraciones de los testigos "hubo versiones contradictorias como, por ejemplo, el estado anímico en el que se encontraba" el detenido.
El amigo del arrestado afirmó que estuvo con el médico psiquiatra en las terrazas de la cuesta de Labrit pero se marchó a su casa antes de que Yllanes y Nagore se encontraran en el barrio de Iturrama. No obstante, su testimonio parece corroborar que el supuesto homicida había ingerido bebidas alcohólicas en abundancia, tal y como ya declaró Yllanes. El abogado del acusado señaló que el presunto homicida "está hundido". "Está muy afectado, todavía no hemos podido conseguir mucha colaboración por su parte", explicó. |