Ya tiene en sus manos el cheque de 8.000 euros que el Ayuntamiento de Bilbao y La Caixa le han otorgado como triunfadora del concurso Art&Fashion en vestidos para mujer. Ahora, esta israelí de 24 años ya tiene un pequeño hueco en el difícil mundo de la alta costura BILBAO. Su visita a Bilbao fue relámpago pero suficiente para que se quedase encantada con el ambiente de la villa. "Es un lugar tan bonito", destacaba antes de coger el avión que la llevaría de nuevo a su hogar, Israel. El mismo efecto tuvieron sus diseños sobre el jurado que formaba parte del primer concurso internacional de moda Art&Fashion, patrocinado por DEIA. Arte son sus diseños. Arte es la forma con la que esta joven israelí se expresa a través de su moda. Arte mesoamericano inspirado en los incas y en los aztecas. Arte con mayúsculas. Eso es lo que le ha llevado ha alzarse con el primer premio de la categoría de vestidos de mujer. Su nombre, Tatiana Pogrenbnyak. Hay que recordar bien su nombre y su cara porque esta joven diseñadora promete.
¿Alguna vez se le pasó por la cabeza que fuese a ganar el primer concurso internacional de moda?
Aunque deseaba ganarlo nunca me esperé ocupar este puesto, y mucho menos después de haber visto en la página web del concurso los diseños que la gente de los cinco continentes estaba presentando. No esperaba ganar, pero siempre se tiene la esperanza de que puedes lograrlo. En el mundo artístico hay distintas tendencias y en este concurso también se han visto. El nivel ha sido muy alto y hay que tener en cuenta que todo depende del gusto de a quienes les toca decidir el ganador. El gusto del jurado en estos concursos es determinante.
¿Cómo descubrió la existencia de este concurso?
En el colegio donde estudio había llegado una notificación oficial y como siempre he estado muy interesada por el mundo del arte, pensé que podía presentarme. Además, también me gusta mucho entrar a formar parte de concursos y competiciones. Por eso me animé a participar.
Una vez inscrita en Art&Fashion, ¿cuántos bocetos pasaron por sus manos antes de decidir cuál era el que iba a mandar definitivamente al concurso?
Ya tenía varios diseños en un book, entonces lo que hice fue repasar lo que tenía dibujado allí. La noche anterior a tener que presentar el modelo definitivo tomé la decisión sobre el vestido que enviaba.
¿Cuándo comenzó su relación con la moda?
A los once años ya tenía interés por la moda. Empecé cortando y pegando cosas. Luego, en el instituto decidí estudiar arte y diseño y al poco tiempo me fui al Ejército -en Israel es algo obligatorio tanto para los hombres como para las mujeres pasar dos años en este cuerpo-. Cuando salí me metí más de lleno en el mundo de la moda.
¿Y durante esos dos años que estuvo vestida con el uniforme del Ejército dejó la moda de un lado?
No del todo. Trabajaba haciendo encargos particulares porque el Ejército reconoce y valora las habilidades que posee cada persona. Al final ellos mismos utilizaron mis destrezas y me encomendaban realizar diseños de páginas web y cosas por el estilo.
Volviendo de nuevo al concurso, ¿pedía una segunda opinión sobre sus vestidos antes de enviarlos a Bilbao?
Realmente estaba muy concentrada trabajando en los diseños en mi casa y la persona que más cerca tenía era mi madre. Por eso ella era la persona a la que utilizaba un poco para que me dijese que le parecían los diseños y así tener una segunda opinión porque muchas veces, si estás metido de lleno en una cosa, te puedes ofuscar un poco con ello.
¿Cómo se le ocurrió la idea de inspirarse en el arte precolombino mesoamericano para confeccionar esos tres vestidos?
He sacado toda mi inspiración del arte mesoamericano, de los incas y aztecas de Norteamérica y también del ilustrador Erté, que era un ruso que fue a Estados Unidos e hizo muchísimas ilustraciones. Mis diseños eran un poco el reflejo de la combinación de esas dos cosas.
¿Qué le ha parecido el diseño del complemento ganador que han presentado sus compatriotas Yael Zerfati y Mietal Zano?
Creo que es un complemento fabuloso. No he tenido la oportunidad de verlo en persona, más de cerca y tocarlo, pero me parece un diseño fabuloso.
¿Se lo pondría para alguna ocasión?
Depende de para qué ocasión. Hay veces que puedes llevar puesto algo más loco y, por el contrario, hay ocasiones en las que debes vestir de manera más clásica. Pero para esas ocasiones que hay en la vida en las que te puedes o te apetece vestir más a lo loco, yo sí que lo usaría.
Israel ha arrasado en la primera edición de este concurso internacional. Ha habido muchos diseñadores que han mandado diseños desde allí y además, la mayoría ha estado presente entre los últimos treinta finalistas. ¿Cómo se vive la moda en Israel?
La moda en Israel es, sobre todo, moda de calle, pero dentro del instituto donde yo estudio hay muchas tendencias, muchos estilos, muchas direcciones diferentes dentro del mundo de la moda... Es ahí donde realmente se ven las tendencias del país.
¿Suele diseñarse usted misma toda su ropa?
Sí, me encanta. Mayoritariamente la diseño yo.
¿Cómo ve su futuro en el mundo de la moda después de haber ganado un concurso que ha tenido tanto éxito?
Soy consciente de que va a ser un camino muy difícil para progresar y necesito mucho tiempo para llegar a ocupar un lugar en la moda pero no hay duda de que voy luchar fuerte para ello.