Tras varias décadas dedicadas a la alfabetización de adultos en AEK, Mertxe Mujika aboga por crear más espacios en los que la gente se comunique en euskera. En su opinión, el reto de la euskaldunización pasa por un compromiso personal para usar la lengua en la calle Bilbao. AEK comienza el curso. Miles de personas acuden a clase en todos los rincones de Euskal Herria. La receta consiste en años de experiencia, una extensa red de euskaltegis y el objetivo de que sus alumnos se desenvuelvan en euskera a diario. Han sido muchos los avances en la euskaldunización pero todavía hay mucho camino.
En 1965 nacen las primeras gau eskolak en la clandestinidad. ¿Qué cambios ha experimentado el mundo euskalzale?
Han sido cambios a bien: las aulas son más amplias, se ha incorporado las tecnologías o cambiado los materiales didácticos. Ha variado también la motivación del alumno. Antes igual la gente se decidía a aprender euskera por motivos sentimentales y hoy en día además de sentimentales a la gente les mueve motivos prácticos, lo cual no es malo porque es un síntoma de que la normalización del euskera está avanzando y llega a nuevos espacios como las empresas.
Hace 25 años uno de cada cinco vascos era bilingüe, hoy lo es uno de cada tres. ¿Qué papel ha jugado alfabetización de adultos?
Nosotros, junto con el trabajo de las ikastolas, hemos sido muy importantes en el camino del bilingüismo de Euskal Herria. En su momento se realizó especial hincapié en la idea de que euskaldunizando a los chavales se euskaldunizaría a los adultos y yo creo que eso no es verdad automáticamente. Por tanto, el papel de la euskaldunización de adultos es primordial.
¿Cuáles son las claves de AEK para enseñar un idioma a un adulto?
Lo que entendemos es que las clases reflejen situaciones cotidianas para que luego los alumnos puedan usar lo que han aprendido en la calle. Se ha hecho un trabajo muy importante para acercar el euskera al colectivo de aitas y amas cuyos hijos estudian en la ikastola, así como a los funcionarios y otros colectivos. Nuestra labor ha contribuido a que el euskera vaya accediendo al mundo laboral.
¿El decreto de los derechos lingüísticos de los usuarios y consumidores se ha dejado notar este año en la matriculación?
Hoy en día nos piden numerosos planes de normalización lingüísticas en las fábricas. Aunque no tenemos el número de matriculaciones de este año, podemos decir que estamos muy contentos ya que se ha superado las cifras del año pasado. Hemos observado una tendencia al alza los últimos años.
A lo largo de más de 25 años, habrá cambiado el perfil de los alumnos.
Es muy difícil dibujar un retrato robot de los alumnos de AEK. Sólo hace falta ir a una clase para ver que hay desde un jubilado que quiere estudiar euskera para poder comunicarse con su nieto con sus mismas palabras a un ama de casa, pasando por el que se quiere sacar el título para trabajar.
¿Y su receta?
El valor añadido que diferencia AEK de otros euskaltegis radica en que se trata de una enseñanza basada en una metodología comunicativa, participativa y que se intenta adaptar a las necesidades de cada alumno. Y todo con un sólo objetivo: que nuestros alumnos lleven a la calle lo que han aprendido en clase. Además hay programas de conversación como Mintzalagun o Berbabarri. Otro de los aspectos que nos diferencias es que AEK tiene euskaltegis en casi todos los pueblos de Euskal Herria. Trabajas con la gente a pie de obra, todos los día, por lo que el trato y el aprendizaje es muy pegado al suelo, muy humano.
¿Con qué ánimo encaran el curso?
Quizás lo que voy a decir no sea políticamente correcto, pero estamos francamente contentos. Por otro lado también tenemos Korrika y otros proyectos nuevos e ilusionantes.
De Xabier Lete era aquello de 'Euskara, jalgi hadi plazara'. La frase sigue más vigente que nunca. ¿Qué se puede mejorar para que el euskera traspase las puertas del euskaltegi y deambule por las plazas, en las calles con total normalidad?
Usarlo. Creo que la utilización del euskera no va bien, las cosas como son. Con todas las personas capacitadas que hay en Euskadi creo que se debería practicar mucho más. Hay que hacer un llamamiento para que la gente adquiera un compromiso individual y use el euskera. En segundo lugar debe haber un compromiso colectivo para facilitar espacios.
Un síntoma de que algo está cambiando fue quizás la final del campeonato de bertsolaris celebrado en el BEC. ¿Qué debe pasar para usar el bilingüísmo en Euskadi sin que nadie se sienta agredido?
Prestigiando el euskera y dejándolo al margen de los debates polí-ticos. Desproveer el euskera de las connotaciones negativas que muchas veces lleva aparejado. El euskera es sólo un idioma, como el inglés. Luego se habla de consensos, pero tengo la impresión de que los que trabajamos en el consenso somos los que sabemos euskera. El acto del BEC sirvió para normalizar y sobre todo para unir el euskera con el mundo urbano, lejos de la imagen bucólica del mundo rural.
Un consejo para un euskaldunberri en un entorno castellanoparlante.
Si ha dado el paso de ir al euskaltegi no tengo por menos que felicitarle. Zorionak. Tiene que buscar y participar en esos espacios euskaldunes: tomar parte en los grupos de conversación, consumir medios de comunicación en euskera, leer libros en euskera...
El euskera está de plena actualidad: la reforma de los modelos y Patxi López su manifiesto 'Euskera en Libertad' y el 40 aniversario del euskera batua. ¿Usar el euskera como arma política es bueno?
Evidentemente no. Soy la primera que se opone a usar el euskera para hacer política. Sin embargo, tengo la sensación de que para decir que no hay que politizar el euskera se usan argumentos políticos.
¿Qué opinión le merece el manifiesto de López?
Estuvimos en la presentación de ese manifiesto, de la misma forma que acudimos a todas las presentaciones a las que nos invitan para hablar de política lingüística. Con este manifiesto, el PSOE, por primera vez ha tendido un puente hacia al euskera.
¿Cuál ha sido el papel del batua?
No hay ninguna duda de que tener una lengua unificada ha ayudado mucho en la normalización lingüística.
'La ciencia de enseñar euskera amistosamente'. Es el lema de AEK este curso. ¿Hoy en día el euskera necesita más amigos fieles como el perro del anuncio?
Lo que realmente necesita el euskera es hablantes y gente que aprenda, con patadas al diccionario y sin ellas.