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La consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, en una de sus visitas a la planta de Petronor. Foto: j. Sampedro |
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La planta de coque obtiene el plácet medioambiental del Gobierno vasco
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La declaración no ve irregularidades administrativas. La concesión de la autorización ambiental integrada no es una cuestión "arbitraria", según Lakua.
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Emilio Zunzunegi
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Muskiz. A buen seguro que el presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, remarcará en el calendario la fecha de ayer por la doble satisfacción que recibió en esta jornada la empresa que dirige. De un lado por la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable al proyecto de nuevas unidades para reducir la producción de fueloil (URF) o planta de coque; y de otro tras la culminación, en Zierbena, de la entrega de becas "para la próxima generación" de estudiantes de FP. Un total de 57 alumnos que desde Meatzaldea nutrirán, entre otros, los puestos de trabajo que solicite el proyecto que ayer obtuvo también la Autorización Ambiental Integrada (AAI).
Tal y como se avanzaba en la propuesta de resolución del pasado 31 de octubre, el proyecto "se ajusta" a las exigencias recogidas tanto en la Ley 16/2002 de 1 de julio, de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, como en la de Evaluación de Impacto Ambiental "tras constatar que éste cumple los requisitos exigidos por la Unión Europea en materia ambiental".
En una nota de la viceconsejería de Medio ambiente, que dirige Esther Larrañaga, se indica que "las emisiones previstas por el proyecto no contribuyen significativamente a la contaminación del entorno y que se utilizan eficientemente la energía, el agua, las materias primas y otros recursos naturales, con una eficaz gestión de los residuos".
Al tiempo, desde el gobierno vasco se recuerda que la AAI emitida desde el Gobierno vasco "fija, como en otros casos, medidas protectoras y correctoras destinadas a garantizar estos extremos, además de un programa de vigilancia ambiental que garantice el control efectivo de la actividad".
Destaca el Ejecutivo que en el trámite de audiencia abierto tras la propuesta de octubre se ha cerrado sin que las aportaciones de la empresa y las alegaciones de Izate aporten "argumentos jurídicos o ambientales fundados para impedir que se conceda la AAI". En este sentido señalan que la autorización "no es una concesión arbitraria que dependa de criterios subjetivos o pueda sustentarse en opiniones, por muy legítimas y respetables que éstas sean; sino un procedimiento reglado de principio a fin", en el que, además, sostienen la viceconsejería "la solicitud de una DIA negativa" aludía a "supuestas pero inexistentes irregularidades en el procedimiento administrativo". Ahora todo depende de Muskiz, donde su alcalde, Gonzalo Riancho, ayer se remitió a un estudio pormenorizado de la documentación, "ya que habrá que esperar a recibirlo de manera oficial para que siga el trámite administrativo correspondiente", aseguró. |
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