A juicio de esta profesional de la salud, “el estreñimiento constituye uno de los motivos más frecuentes de consulta en atención primaria. Entre las causas de su aparición se encuentra el déficit en el consumo de fibra, cuya ingesta mejora su tratamiento y evita el uso de laxantes”. Acerca de la detección y posible tratamiento de esta enfermedad, la especialista comenta que “cuando el paciente acude a la consulta por problemas en el tránsito intestinal, lo primero es descartar que se trata de una enfermedad grave, la principal un cáncer de colon”. “Cuando tras las pruebas correspondientes se llega al diagnóstico de un estreñimiento crónico, la primera recomendación es que sigan una serie de pautas dietéticas como son tomar abundante fruta y verdura, beber agua, realizar ejercicio, no inhibir el efecto defecatorio, fijarse una hora para ir al baño, etc. El objetivo es intentar evitar el uso de laxantes y recomendar el tratamiento con fibra”, añadió.
“Si el problema es un síndrome de intestino irritable hay que valorar por qué síntoma acuden: estreñimiento, diarrea o dolor. El objetivo siempre va a ser mejorar la calidad de vida del afectado y, dependiendo de sus características y estilo de vida, se insiste más en el cambio de dieta y en el incremento de la ingesta de fibra”, comenta.
LA DIETA
En los últimos cuarenta años, sobre todo en los países occidentales, se ha pasado de una dieta rica en legumbres, frutas y verduras, a una alimentación en la que predominan las proteínas y las grasas de origen animal, con un descenso del consumo de fibra.
Este hecho explica que haya aumentado la incidencia y prevalencia de las enfermedades metabólicas y del aparato digestivo. Sin embargo, muchas personas con este tipo de trastornos abandonan el consumo de fibra por las molestias asociadas como son los gases, la flatulencia o la sensación de estómago lleno.
Estreñimiento o diarrea junto con dolor abdominal son los síntomas del denominado síndrome del intestino irritable que afecta hasta un 13% de la población general. El síndrome del intestino irritable es una de las patologías digestivas más frecuentes.
La cantidad diaria de fibra varía en función de la ingesta energética de cada persona, edad y sexo y en situaciones especiales como el embarazo y la lactancia. Las recomendaciones en adultos oscilan entre 30 y 35 gramos al día. El consumo actual en Europa se encuentra en aproximadamente 20 gramos por persona y día. Concretamente, en España la cifra es de 22 gramos al día. Por lo que las cantidades no se ajustan a las recomendadas. Por el contrario, en los países en vías de desarrollo el consumo de fibra se sitúa entre un 60-120 gramos al día.
Algunas causas de estreñimiento (el que tenga carácter pasajero es más habitual de lo que pueda parecer) son:
- Dieta inadecuada, escasa en fibra líquidos.
- Sedentarismo.
- Efecto rebote al abuso de laxantes.
- Uso inadecuado de ciertos medicamentos (antiácidos, psicofármacos, medicamentos contra el dolor...).
- Retención frecuente y consciente del reflejo de defecar.
- Enfrentarse a inodoros extraños en viajes o situaciones que se salgan de lo normal.
- Edad avanzada.