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| OTROS NÚMEROS |
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De reojo
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Ojo con la teletienda
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Alberto Guzmán
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La madrugada es el feudo de la teletienda. Podemos distinguirla de los anuncios convencionales porque siempre cumple tres requisitos obligatorios. Su duración es extremadamente larga, a veces roza lo ofensivo. Les juro que hace mesesmeacosté viendo el anuncio de la faja Restform, la que quemó a medio país por resultar ser una estafa de mala calidad, y a lamañanasiguiente seguía en emisión. Utiliza decorados horteras, de los que usaba Telecinco en aquella época de las Mamachicho y las Cacao-Maravillao, y por último, suelen presentarla viejas glorias de la tele como Constantino Romero o Elsa Anka. Sin embargo, si se aficionan a ella no deben bajar la guardia niunsolomomento. Si abandonan su racionalidad durante unos minutos y ven La Sexta de madrugada pueden terminar haciendo caso a dos tetudas asiliconadas y comprar un alargador para el miembro viril. No se dejen engañar. La noche magnifica las cosas y la teletienda,muysabia ella, sabe cómo engañarnos. Es muyperra. Si llegan al críticomomentoen el que desean comprar el milagroso aparato, hagan como LosLunnis y marchen pronto a la cama. |
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