Indonesia es el archipiélago más grande del mundo, pues está formado por unas 17.508 islas, unas 6.000 de ellas habitadas, con una distancia de 5.000 kilómetros entre las situadas en ambos extremos. Con casi 250 millones de habitantes, es el quinto país más poblado del mundo, concentrándose buena parte de la población en la isla de Java, donde se encuentra la capital, Yakarta. Indonesia es también el país con más población musulmana del mundo, pues el 80% de sus habitantes profesan esa religión. No obstante, el cristianismo es la religión dominante en el norte de Sumatra y en Tana Toraja (Sulawesi), mientras que la hindú es practicada por la casi totalidad de los habitantes de Bali. Debido a su extensión, Indonesia es un magnífico destino para diferentes viajes.
En mi caso he realizado dos, guardando de ellos un magnífico recuerdo. Primero recorrí las islas de Sumatra, Sulawesi, Bali y Java, y enseguida repetí a un lugar más recóndito, las pequeñas islas de la Sonda, comenzando el viaje en Bali, para luego ir saltando de isla en isla sucesivamente a las de Lombok, Sumbawa, Rinca y Flores.
Es por ello que este reportaje sólo pretende ser muestrario de una pequeña parte del país, que sirva para hacernos una idea de lo más importante que podemos encontrar en algunas de sus islas.
SUMATRA Y SULAWESI: ETNIAS Y ORANGUTANES
Entramos en Indonesia por Medán, la gran urbe del norte de Sumatra, que cuenta con dos edificios significativos, el palacio del Sultán y la mezquita. Luego, a lo largo de diez días, recorrimos el norte y centro de la isla, que cuenta con espectaculares paisajes de montañas y arrozales. La siguiente cita la tuvimos en Berastagi, pera visitar los poblados de la etnia Batak, que se asientan en el lugar más visitado de la isla, el lago Toba. Visitamos una reserva de orangutanes y, taras un largo viaje por una tortuosa carretera, llegamos a Bukittingi, sede de la etnia Minangkabau, que se caracteriza por tener los tejados de sus viviendas en forma de cuernos de búfalo.
Concluimos el viaje en Padang. Un avión de la compañía Garuda nos trasladó de Padang a Ujung Pandang, capital de Sulawesi, la antigua isla Célebes.
En Para Pare nos obsequiamos con un menú difícil de olvidar, a base de sopa, gambas, calamares a la romana, pescado a la parrilla y sandía, pero lo mejor es que ¡nada picaba! Rápidamente salimos hacia Rantepao, la capital de Tana Toraja, de la que nos separaban ocho horas de viaje, para visitar preciosos poblados con viviendas Tongkonan, arrozales, curiosos enterramientos y asistir a un tradicional funeral.
BALI Y JAVA: CULTURA Y MONUMENTOS
De nuevo en Ujung Pandang un avión nos trasladó al aeropuerto de Denpasar, en la isla de Bali, donde pasamos cinco noches en un buen hotel situado en la playa de Kuta. Prácticamente todos los días realizamos excursiones por el interior de la isla, que cuenta con unos extraordinarios paisajes de montañas, templos y arrozales, dejando un día para las compras. Bali nos sorprendió por lo bien que conserva sus tradiciones, plasmadas en la artesanía, la música, la danza, las coloristas ceremonias religiosas en los templos y las cremaciones.
Por cuestiones de vuelos, concluimos el viaje en la isla de Java, aunque sólo nos desplazamos en avión a la ciudad de Yogyakarta, en cuyos alrededores se encuentran los templos de Borobudur (budista) y Prambanan (hinduista), ambos incluidos por la UNESCO en la selecta lista del Patrimonio de la Humanidad. Por ello nos tenemos que conformar con ver desde el aire los volcanes del este de Java. Bajo un tórrido calor poníamos el punto final a 24 días de viaje por Indonesia.